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martes, 9 de noviembre de 2010

Un número de innumerable placer


Ya hemos hablado en otras ocasiones del cunnilingus y del sexo oral pero, ¿qué ocurre cuando lo practicas y lo disfrutas simultáneamente con tu pareja?
Resultado: una experiencia sexual incomparable.

Personalmente (y creo que le ocurre lo mismo a muchas lesbianas) opino que saborear el sexo de mi pareja es una de las experiencias más arrebatadoramente morbosas y placenteras. Pero si además puedes sentir su lengua entre tus piernas el placer es indescriptible. Estamos hablando, claro está, del ya conocido "69". Éste término alude a la práctica sexual en la cual las dos mujeres (en este caso, aunque también es muy popular en heterosexuales) se estimulan oralmente al mismo tiempo, generalmente yaciendo tumbadas una sobre la otra en posición invertida.

Hemos de admitir que, en ocasiones, es difícil cogerle el truquillo ya que sentir a tu pareja lamiendo ciertas zonas de tu anatomía puede desconcentrarte en tu tarea de proporcionarle placer a ella. Pero sin embargo, con un poco de práctica os aseguramos que podéis llegar a sentiros muy realizadas con esta práctica ya que es una postura en la cual es muy fácil que alcancéis el clímax a la vez.

Me da vergüenza proponerlo, ¿cómo lo hago?

Una vez más os recomendamos charlar con tu pareja sobre el tema pero si eres más bien vergonzosa y deseas intentar practicar esta postura podrías insinuárselo a tu pareja en pleno acto y sin palabras.

Supongamos que habéis pasado los preliminares y te encuentras sobre ella (en la posición común, cara a cara), baja lentamente hasta llegar a su sexo y cuando llegues a él deja un lametón (o unos cuantos) sobre su clítoris, dejando claras tus intenciones. Luego siéntate a horcajadas sobre su vientre, pero esta vez dándole la espalda, de forma que puedas lamer su sexo e ir acercando el tuyo hacia sus labios... y el resto es cosa de ella. Procura que no se sienta obligada, así que no te acerques demasiado, simplemente deja que sea ella la que dé el último paso.

Y después...a disfrutar y a dejar volar la imaginación ya que en esta postura puedes practicar además la penetración tanto vaginal como anal.
Finalmente recuerda que el sexo oral no es sólo lamer, penetrar o morder los genitales, también implica el hacer uso de las caricias y besos, lo que en su conjunto se traduce en un cunnilingus totalmente placentero.

Luce

miércoles, 20 de octubre de 2010

La puerta de atrás


Hemos decidido dedicar una entrada a una práctica sexual bastante común pero que todavía está envuelta en muchos tabúes, prejuicios y mitos. Y son precisamente esos tabúes, ese deseo de lo prohibido y de derribar barreras lo que hace que resulte tan morbosa, placentera y deseada tanto como para parejas heterosexuales como para y gays y, por qué no, para lesbianas también. Así que, queridas lectoras, abrid vuestras mentes, olvidad los prejuicios y preparaos para descubrir una de las prácticas sexuales más morbosas… El sexo anal.


Como aclaración debemos decir además que cuando hablamos del sexo anal no nos referimos solamente a la penetración sino también al sexo oral-anal, o al simple masaje de la zona.


En primer lugar tenemos que hablar obligatoriamente del aseo y la limpieza, el ano no está preparado de forma original para el sexo por tanto una buena limpieza previa es muy recomendable, para ello se pueden utilizar lavativas de agua templada.

Además si es vuestra primera vez os aconsejamos usar preservativo, tanto si lo hacéis manualmente como si utilizáis juguetes sexuales.

También consideramos muy importante encontrar un lugar donde nadie pueda molestaros y una pareja sexual que os inspire confianza para que estéis relajadas y tranquilas, puesto que en un principio cuesta bastante relajar los músculos de la zona en cuestión.


Y ahora, al lío.

El sexo anal como cualquier práctica sexual requiere un precalentamiento, unos juegos preliminares que quizá sean todavía más importantes que en otro tipo de relaciones sexuales. Además debéis tener en cuenta que la obligación o la precipitación a la hora de la práctica del sexo anal puede tener como consecuencia experiencias desagradables. Tomaos vuestro tiempo y tened en cuenta que el aprendizaje es también parte del juego y de la complicidad. Desde nuestra propia experiencia recomendamos que la práctica se realice a la vez que otras más comunes en vuestras relaciones sexuales, por ejemplo mientras penetráis a vuestra pareja con los dedos vaginalmente podéis comenzar a presionar la zona anal con otro dedo y dibujar círculos entorno a su ano como si fuera un masaje ya que esta es una buena forma de relajar los músculos y también, por qué no, las tensiones o los miedos. Asimismo, los glúteos son muy sensibles y ya sabemos que de las caricias estimula el deseo sexual así que os aconsejamos empezar por ahí.


Por otra parte es muy importante lubricar y estimular el ano para lograr una penetración indolora, no vaya a ser que vuestra pareja tras un intento doloroso no vaya a poder hacer uso de sillas, sofás y otros muebles donde apoyar el culo.

Los lubricantes artificiales pueden ser muy útiles pero desde aquí apostamos por lo natural, es decir el propio flujo vaginal de vuestra pareja o la estimulación con la lengua de la zona; esto último, llamado anilingus o beso negro, además de resultar tremendamente placentero, por las terminaciones nerviosas que se encuentran en el ano, es también una forma muy útil de aumentar la complicidad y perder el miedo, recordad que antes habéis os habéis aseado por lo tanto no deberíais hacerle ascos a la zona. Es aconsejable toquetear y estimular otras zonas erógenas mientras hacéis esto para que se produzca una estimulación plena y placentera.

Una vez sientas que tu pareja está preparada y completamente lubricada puedes intentar introducir un dedo, poco a poco y con movimientos circulares para ayudar a la dilatación; es muy importante realizar este paso con mucha delicadeza.

Como consejo adicional os recomendamos separar las nalgas sin forzarlas ya que tensar demasiado la piel del ano puede resultar incómodo y doloroso.


Y llegamos al punto clave una vez consigáis introducir el dedo podréis hacer volar vuestra imaginación como por ejemplo introduciendo a la vez otro dedo en la vagina. Los movimientos al principio deben ser lentos y la penetración puede ser costosa en un principio pero poco a poco podrás observar como el ano se dilata y permite la entrada y salida del dedo sin oponer resistencia.


Aún a riesgo de parecer pesada os recuerdo que es MUY MUY MUY IMPORTANTE la estimulación de otras zonas erógenas pero sobre todo es importante la comunicación y la charla.


Y aquí termina nuestra guía sobre el sexo por la puerta de atrás. Si lo habéis conseguido, habéis disfrutado, y además habéis aumentado vuestra complicidad sexual… FELICIDADES!!!

lunes, 4 de octubre de 2010

La homosexualidad

El gran problema de la homosexualidad es que todavía no se sabe muy bien qué es y qué la causa. Hay numerosas acepciones. Según el Ministerio de Sanidad es una “enfermedad”. Por ello debe diagnosticarse, se considere o no como trastorno mental. Es decir, a pesar de tener un gobierno socialista que permite el matrimonio gay, considera que somos unos enfermos.

Bueno, la Iglesia Católica lo considera pecado y desde el principio de sus tiempos la ha tratado de erradicarla mediante la quema de sodomitas a pesar de considerar que todos somos hijos de Dios. Hoy en día sigue pensando que es una práctica equiparable a la violación, el aborto, la zoofilia, y resto de actos sexuales que no se contemplen dentro del matrimonio heterosexual. Es decir, nos llaman obscenos.

La ciencia. La ciencia es la que trata de buscar razones para este “trastorno”. Primero decía que tenía orígenes genéticos, luego hormonales, luego sociales. Ahora sospechan que puede ser por la presencia de conflictos como 1- la soledad y la tristeza, 2- la falta de autoaceptación, 3- la desconfianza y el miedo, 4- el narcicismo, 5- el excesivo sentido de responsabilidad, 6- el maltrato sexual en la niñez y 7- el enfado excesivo, habiendo pasado por el hecho de tener un progenitor muy guapo, una sobreprotección paternal, etc.

Es decir, eso es lo que pasa cuando se trata de buscar la explicación a algo que no tiene explicación.

¿Y cuál es el verdadero peligro que representa la homosexualidad para la humanidad? Muy sencillo. Al ser un grupo social reducido y discriminado es evidente que tratemos de concienciar a las masas a través de reivindicaciones de derechos políticos. Lo cual es peligroso porque si ascendiéramos puestos en la carrera política y llegáramos a ser líderes en algún país, seguramente impondríamos la homosexualicrácia como sistema político, lo cual representa un grave problema debido a una posible falta de reproducción de la especie.

Sin embargo, como eso no tiene ningún sentido, la pregunta que se hacen las personas que creen que tenemos o que somos un problema es: ¿Porqué hay personas homosexuales?

Yo respondería a esa pregunta con otra pregunta: ¿Algo es bello porque te gusta, o te gusta porque es bello?

En mi caso especificaremos que aquello que me “gusta” son las mujeres en general y una que yo me sé en particular. Y que me gustan no porque sean bellas, (tampoco las estoy llamando feas eh) aunque algunas lo sean y mucho. Entonces es aquí cuando me surge el dilema.. Aparece en mí el problema de no saber distinguir si las veo guapas porque lo son, o porque me gustan. Así me pongo a repasar mi historial de bellezas pasadas y con alguna pienso “Diosssssss, veía peor que Stevie Wonder”. Entonces deduzco que las veía guapas porque me gustaban.

Y aunque esta explicación no sirva para nada, yo he deducido que las chicas me gustan muchísimo. Pero, ¿por qué me gustan?

(Excusando unas cuantas excepciones que conozco), porque en el terreno de lo físico son suaves, delicadas, con curvas preciosas, con un olor dulce y fresco, las manos finas… (no puedo describirlas mejor porque mi propio deseo por ellas me enmudece cuando las tengo en mente). En el campo de lo intelectual son mucho más inteligentes que los hombres, son más difíciles, más frías y lógicas, más retorcidas a la hora de joder al prójimo. Más interesantes en definitiva. Y en el terreno de lo sentimental, somos simplemente, más compatibles, porque nos entendemos mejor.
Mia

lunes, 12 de julio de 2010

Radar

Ahora tocaremos un tema complicado y muy abstracto, llenísimo de esas excepciones que confirman la regla. Personalmente creo que esta es una entrada necesaria porque así como hay muchas lesbianas que nacen con un radar incorporado, y son capaces de reconocer a una paisana de lejos, yo no soy capaz de hacerlo ni cuando una me está tirando claramente.

Entonces, ¿cómo podemos reconocer a una lesbiana? Los aspectos fundamentales y que permiten reconocerla antes de hablar con ella son los propios a su aspecto físico, tales como:

- Cómo se viste. Normalmente elegirá pantalones. Y pensareis, “pues qué bien, vivo rodeada de bollos, ¿qué chica no lleva pantalones?”. Sí, es algo un poco vano, pero ya es algo. Y si además llevara una chupa, o camisa de leñadora, ya tendría casi todos los puntos para tacharla de lesbi. Para generalizar podríamos decir que las bollo no se visten extremadamente femeninas. Que preferirán unas Converse a unas bailarinas siempre. Que se vestirían de hippies antes que de pijas o incluso llevarán prendas masculinas. Pero si lleva la bandera como pendiente, o muñequera o colgante o como sea, esa entiende seguro.

- Las uñas. Dícese que una lesbiana con las uñas largas es una lesbiana soltera. Asique normalmente las llevarán cortas. ¿Y pintadas? Pues.. eso ya no sé..

- Los pendientes. Siempre pequeños y discretos, aros a ser posible o si no, cosas que llamen la atención, como dados, animales… ¿Y piercings? Sí, los piercings molan en este lado de la acera, claro, que en el otro también, como los tatuajes.

- Maquillaje. Cuando hay que maquillarse y arreglarse, una se maquilla y se arregla encantada, pero si no…. Eso de maquillarse hasta para pasear al perro ninguna lesbiana sabe lo que es. Si acaso, nos pintaremos los ojos de un color oscuro, pero poco más.

- El pelo. Corto=Bollo, si es una chica joven, generalmente hablando. Si lo tiene largo podrá llevarlo o en coleta, o suelto pero algo desaliñado.

Pero hay más cosas que identifican o caracterizan a las lesbianas, como por ejemplo que les gustan los animales. Suelen beber y fumar, así como escuchar música rara o peculiar (amamos a Shakira), que les gusta el deporte, no sólo los de interior (véase cama) si no también el futbol, baloncesto, tenis…, incluso el patinaje artístico, si se trata de verlo, no de practicarlo. Son seguras, alegres y desinhibidas si están fuera del armario y tímidas y cortaditas si están dentro. Les gusta hablar de sexo sin complejos (véase nosotras mismas). Les gusta el negro o el violeta. (Rosa NO, gracias.) Llevarán anillos en los dedos índice o pulgar. Si se queda mirando a una chica fijamente obviamente, será bollo. Son competitivas y atrevidas. Suelen tener una sensibilidad especial hacia algún arte, ya sea la literatura, pintura, cine, fotografía, etc.

Y seguro que hay muchas más cosas que nos caracterizan. Si se os ocurre alguna, no dudéis en comentar.


Mia

miércoles, 16 de junio de 2010

Cerrado otra vez por exámenes

Queridas lectoras, somos unas pringadas estudiantes y tenemos que apechugar con los examenes, así que el blog queda temporalmente cerrado (otra vez).
Volveremos pronto con muchas ganas de escribir.
Un saludo.

Luce, Mia y Rachel.

miércoles, 21 de abril de 2010

Porque ya no jugamos con Barbies...


Primero fueron los sonajeros, después los peluches, mas tarde las cocinitas, que dejaron paso a las muñecas y a muchos otros juguetes.

Ahora, ya somos adultas, pero seguimos jugando… ¿Cuáles son los juguetes mas usados entre las mujeres hechas y derechas?

La sociedad ha evolucionado mucho en los últimos años, y eso se nota, sobretodo en el terreno sexual. ¿Sabías que cuando comenzó la moda de los Sex Shop el 90% de la clientela eran hombres? Ahora le hemos dado la vuelta a la tortilla y son las mujeres las que visitamos más a menudo dichas tiendas, concretamente un 70%. Y la mayor parte son jóvenes menores de 24 años.

Es por ello que hemos decidido dedicar esta entrada a explicaros y aconsejaros sobre los juguetes más comprados y usados por las mujeres que tienen sexo con otras mujeres; así que, queridas amigas, bienvenidas al maravilloso mundo de los aparatillos sexuales.

Bolas Chinas: Pese a lo que parezca estas simpáticas pelotillas, no sirven para producir placer sexual. Su principal función es antiestrés, y para realizar los ejercicios musculares de Kegel, que sirven para mejorar los orgasmos; además muchas parejas las utilizan como juguete preliminar para dilatar la vagina. Este juguete, también llamado bolas Ben Wa, sirvió a las antiguas geishas para ejercitar sus músculos vaginales y de esta forma tener el control absoluto sobre ellos para alcanzar rápidamente el orgasmo.

Vibradores: son los juguetes más comunes y reclamados en las tiendas eróticas, por algo será. Los hay de todos los tamaños colores y formas; algunos vibran, otros no. Un aspecto a destacar de estos utensilios es que el tamaño si que importa, ya que está comprobado que cuando un hombre compra uno de estos, suele escoger el más grande, sin embargo, en las mujeres es todo lo contrario; un ejemplo de esto, son las balas vibradoras, cuyo tamaño es inferior a los 5 cm de largo y 2 cm de ancho.

El gran interés de estos juguetillos es lo variados que son, los hay que estimulan a la vez el punto G y el clítoris, otros para la lengua que convierten esa parte del cuerpo tan divertida en un vibrador, guantes, bragas, patitos de goma para los baños más calientes, sillones hinchables con vibrador, para sentarse y disfrutar, los hay con forma de pene, para las bisexuales, los hay con fundas intercambiables, ¡¡¡los hay incluso para iPod!!!

Otro de estos destacables amiguitos son los que tienen doble punta es decir, para que disfrutéis las dos a la vez, introduciéndolo por vuestras vaginas mientras os miráis a la cara…

En conclusión, que tenemos vibradores para las altas, para las bajas, para las tradicionales, para las modernas, para las vagas, para las que les gusta el agua, para las que les gusta la música, para las discretas, para las que se aburren fácilmente, para las amantes de los animales, para las que comparten…

Arneses: no os asustéis que no tienen nada que ver con el sadomasoquismo ya que un arnés es un cinturón con un consolador para que la penetración sea al estilo tradicional. Pero la verdad es que este pequeño sistema está muy solicitado entre las parejas lesbianas porque permite hacérselo a la pareja y tener las manos disponibles para poder estimular otras partes además de poderos mirar a la cara.

Además de estos juguetes también nos podemos divertir con otras cosas que podemos encontrar en los Sex Shop como lubricantes, de muchos sabores, con base de agua o aceite dependiendo del uso que le deis, otros dan calor o frío para jugar con los cambios de temperatura en vuestro cuerpo, así como perfumes con feromonas para atraer y excitar a la pareja, con libros y películas, o juegos que incluyen nata o chocolate y creemos innecesario explicar en qué consisten.

Así que chicas, no os cortéis y probad cosas buenas para romper la rutina, acercaros a vuestro Sex-shop más cercano e informaros de las miles de cosas que podéis utilizar en vuestros juegos.

Finalmente nos gustaría agradecerle a Ramón Fenoll, dueño del Sex-shop Exzess, sus consejos y su colaboración para ayudarnos a escribir esta entrada, así que si sois de Elche o alrededores no dudéis en pasar por allí, podréis encontrar mucha variedad de juguetes y el trato es genial.

Os dejamos la página web:

http://www.exzess-sexshop.com/

Un saludo y hasta la próxima


Luce & Mia

viernes, 12 de marzo de 2010

Manual para principiantes


¿Quién no ha pasado nervios su primera vez? Pero, ¿nervios porqué? Si se supone que el sexo es algo que hay que disfrutar. Pero aún así es difícil estar relajada. Sobre todo cuando tu primera vez es con una lesbiana ya experimentada y precisamente lo que quieres es NO se aburra contigo. Bueno, pues para que la chica tenga ganas de repetir contigo y para que le des una buena impresión, lee y aprende:

Lo primero son los preliminares. Y eso lo sabe hacer todo el mundo. Pero si quieres hacerlo bien os recomiendo leer atentamente la entrada “La miel en el cuello”. Cuando ya le has metido la mano por debajo de la camisa puedes intentar desabrocharle el sujetador. Si tu pareja es buena persona no se reirá de ti por tardar mucho en hacerlo. Y si lo hace puedes usar la escusa de “uy, es que está oscuro y no veo nada”. Cuando esté desnuda de la parte de arriba no te apresures a quitarle la de abajo, sigue con los preliminares.

Acaricia sus pechos y su vientre, lámele los pezones y siente como se le eriza la piel y mueve la cintura ansiosa de acción. Entonces ya está preparada para un pequeño paso más. Colócate encima de ella y haz presión con una de tus piernas sobre sus partes para excitarla más. Entonces puedes tantear el terreno desabrochándole el cinturón y metiendo la mano sin llegar a penetrar, sólo tocando el clítoris.

Pues bien, una vez esté ya caliente quítale el resto de la ropa y que empiece la acción. En esta entrada hablaremos solo del sexo con la mano, para el sexo oral consultar “Cómeme despacio que tengo prisa”.
La mayor parte de las chicas usan siempre dos dedos, el anular y el corazón, porque permite mayor capacidad de movimientos y porque son los más cómodos. Pero para empezar penetrando y para ir dilatando la vagina se puede usar sólo uno, el corazón.

Suponiendo que os encontréis las dos en la misma posición una al lado de otra, se puede comenzar metiendo y sacando lentamente esos dos dedos. La rapidez de esos movimientos es fundamental y es mejor empezar despacio y aumentar el ritmo progresivamente. Para que no se aburra la que TIENE QUE ESTAR ABIERTA DE PIERNAS, puedes dejar los dos dedos dentro y moverlos, en esta ocasión cuanto más rápido mejor, de delante a atrás.

El sexo con la mano es en mi opinión más complejo que el oral. Muchas mujeres no alcanzan el orgasmo con el oral porque necesitan penetración, pero aún así no tiene porqué llegar porque es necesario estimular el clítoris al mismo tiempo que se penetra. La fuerza que tengas es importante, no solo para no cansarte pronto sino también para la rapidez de los movimientos y la presión en toda la zona. Si eres una persona sin demasiada fuerza en los brazos lo que puedes hacer es colocar una de tus rodillas o la pierna encima del brazo que uses, para utilizar el peso de tu cuerpo.

Pues bien, sabiendo ya qué dedos usar, que la velocidad de penetración y la fuerza son importantes, ahora llega lo más complicado: los movimientos de la muñeca.
Lo más fácil y más rápido para conseguir que llegue el orgasmo consiste en arrodillarse un poco por debajo de la altura de su cintura para que tengas mayor libertad de movimientos con el brazo. Entonces puedes usar los dos dedos que ya hemos dicho con la palma de la mano hacia arriba, de manera que cuando la estés penetrando puedas usar el pulgar para rozar el clítoris cuando entras. La velocidad es importante para no dejar que pase mucho tiempo entre roce y roce y siga estando estimulado. Del mismo modo que hay que controlarla, como la fuerza, porque si se da fuerte en la zona puede hacer mucho daño.

Otra forma que no difiere mucho de esta consiste en usar el pulgar para estimular el clítoris continuamente y con los dedos dentro de su vagina moverlos hacia adelante y atrás como ya se ha dicho antes. Esta forma cansa mucho para la que esté haciendo el trabajo pues tiene que mover varios dedos al mismo tiempo y de diferentes formas y además es difícil encontrar una postura cómoda para hacerlo.

Pero si lo que quieres o lo que pide el momento es que estés justo al lado de tu chica o incluso semi-encima de ella para poder besarla y tal, lo más fácil y rápido para que se corra es, siempre con esos dos dedos dentro, sin llegar a sacarlos en ningún momento, llegar con el final de la palma hasta el clítoris, de arriba abajo a medida que introduces y sacas los dedos. Es un movimiento de muñeca difícil, ésta debe estar en forma y ser elástica. Además es una postura en la que no puedes contar con el peso del cuerpo para ayudar en la presión que es importante, así que hay que emplearse a fondo. Esta forma se basa principalmente en el rozamiento continuo de toda la zona erógena por lo que es importante que se haga rápido y se estimule mucho, pero teniendo cuidado para no llegar a sacar los dedos en un descuido.

Sin embargo cuando se trata de sexo con la mano muchas mujeres prefieren estar arriba porque disfrutan más. Son ellas las que controlan el movimiento y además la postura facilita la penetración. Para hacerla cómodamente es mejor doblar una pierna y poner la palma de la mano hacia arriba sobre la rodilla. Así tu pareja podrá hacer toda la fuerza que quiera hacia abajo y tú no te cansarás, (sin embargo es posible que se te duerma la mano). Esta postura es una de las preferidas porque al mismo tiempo que hay penetración (tú puedes y casi debes mover los dedos), la de arriba usa la palma para estimularse sin cesar. Es importante que te fijes cómo se mueve pues es lo que más le gusta que le hagas y puedes usarlo en diferentes posturas.

Y dicho esto, manos a la obra!

Mia

miércoles, 10 de febrero de 2010

Cerrado temporalmente por exámenes

Queridas lectoras, subimos esta entrada para que no penséis que hemos dejado el blog.
Simplemente está cerrado por exámenes, y por poco tiempo. Esperamos que sigais aquí cuando regresemos.
Un saludo.

Rachel, Mia y Luce.

martes, 26 de enero de 2010

Jugando a las cocinitas


Si te gusta la cocina experimental en la cama, te vamos a dar una receta única; algunos componentes que provocarán en ti un ardor prolongado y complaciente.


Un par de botellas de Lambrusco, una cama y ganas de pasárselo bien. De momento, eso es todo lo que necesitas. Si tienes la suerte de que la chica es activa en el tema, pues mejor que mejor, exprímela que de esas no hay demasiadas.


¿Te has liado alguna vez con una tía que lleve algún piercing en la boca/lengua? ¿No? ¿A qué esperas? Si realmente alucinante es la sensación de cosquilleo que produce en tu lengua... No te pierdas el resto. No todo es agujerearse la lengua y ponerse a comer como un becerro. Requiere su técnica, como todo lo que importa. La técnica está (más o menos) explicada en Cómeme despacio que tengo prisa, aunque no te acostarás (con alguien) sin aprender algo nuevo (sea bueno o malo): desliza el piercing con suavidad por la zona más ardiente de tu pareja, sin apretar en exceso. Se trata de tener buena puntería y saber dónde tocas en cada momento. Dedícale tiempo y déjate llevar, apurando la zona de máximo placer. Juega con el piercing, llévalo y tráelo, alterna la comida propiamente dicha con poner cachonda a la otra persona.


Si acompañamos todo esto con un piercing labial, el resultado puede ser estremecedor y yo, personalmente, iría mordiendo la almohada por si los vecinos denuncian alguna clase de matanza en tu dulce hogar (y tan dulce, joder).


¿Y qué me decís de los tattoos? ¿Qué me cuentas de un tattoo en la tripa, casi en la pelvis? Tus ojos no van a saber dónde dirigirse, así que intenta mantener la calma si, como a tantas otras, te pone a cien un tatuaje en una zona tan erógena.


Baja de las nubes. Sí, lo come de puta madre y ese piercing va a ser el dios de tu nueva religión. Pero ahora te toca el remate final. Ya puedes ir rezándole a san piercing por que su mano funcione igual que su boca. Si tienes la suerte de que su brazo es poco menos resistente que el de Robocop, que no se te olvide pedirle el número antes de que desaparezca de entre tus sábanas porque... quien tiene una máquina sexual, querida lectora... tiene un tesoro.


Seguiremos innovando (si nos dejan) y ya os vamos contando cómo nos desquitamos de este caluroso enero (sí, jodidamente caluroso).




Rachel.

viernes, 22 de enero de 2010

Fantasías sexuales


Sábado noche, LA, California. Ando por la calle con un destino en mi cabeza, el Planet. Al cabo del rato lo contemplo, y no esperaba menos de lo que ven mis ojos: decenas de chicas jóvenes, guapas y muy bolleras bebiendo, bailando y riendo. Entro decidida en el bar. Soy una chica tímida y tanta gente me abruma así que me siento en la barra y me pido una copa. Intento ligarme a la guapa camera sin éxito, pero bueno, la noche es joven. Me giro para ojear el ambiente. Y la veo. La mismísima Shane acercándose con paso decidido entre la multitud hacia mí, con su mirada segura y salvaje. Todavía estoy embobada mirándola y ya la tengo enfrente de mí. Me sonríe, y sin preguntarme siquiera como me llamo me pregunta si quiero acompañarla al aseo. Claro. Me coge del brazo y me conduce hasta allí mientras muchas de las presentes me miran envidiosas. Nada más cruzar la puerta la cierra a mis espaldas y me empuja con fuerza contra la pared, sujetándome los brazos por encima de la cabeza. De repente se lanza a mis labios, besándome tan fuerte que casi hace daño, mientras que su otra mano avanza por debajo de mi camisa hasta acariciar mis pechos. Luego su boca pasa a mi cuello y su mano me desabrocha el cinturón para sin más preámbulos penetrarme con fuerza mientras sigue derritiendo mi cuello con sus labios….

Que pasa, ¿acaso soy la única que fantasea con Shane? Y si no es con ella, ¿es que ninguna fantasea con mujeres famosas?

Pero las fantasías no se reducen a hacerlo con alguien en particular, sino también a hacerlo de alguna forma en especial, o en algún sitio extraño, o vestirse de algo fuera de lo habitual, utilizar “instrumentos” poco comunes, etc.… y como las fantasías son producto de la imaginación, las posibilidades son infinitas.

Pero las mujeres son bastante pudorosas y muchas de ellas no manifiestan su deseo de realizar sus fantasías, sin embargo, estas solo presentan ventajas:
Sirven para salir del sexo rutinario, renovando la pasión sexual y adquiriendo con la pareja un nuevo vínculo en el que la confianza se renueva. Y está claro, que es lo que más os hará disfrutar. Así que ábrete a tu pareja proponiéndole realizar esas experiencias que tan secretamente deseas.


Hay dos grandes vertientes en las que se dividen las fantasías y que se pueden generalizar así:
1. Nuestra protagonista se encuentra en un lugar de ensueño, así como una soleada isla desierta de arena blanca en medio de la nada y con un cocotero. Allí se encontrará con su chica, que en todo momento buscará satisfacerla ella. La besará apasionadamente en cada centímetro de su cuerpo con ternura y pasión, sin prisa y sin pausas. Solo estarán ellas dos, pero solo una será la que disfrute.
Reconozcamos que es un poco difícil encontrar un lugar así, pero es fácil dedicarle un día entero a nuestra pareja para demostrarle amor.
2. Ahora todo lo contrario. En este caso la fantasía consiste en comportarse como una chica muy mala. Puede ser porque esté cansada de ser la típica que se abre de piernas y ya está, sin acción, y quiere sexo salvaje. Quiere pillarla desprevenida donde sea y montárselo con ella a muerte. Quiere hacerla gritar de placer, ver su cuerpo sudar y estremecerse con la lujuria y la pasión. Hacerla gritar y gemir a lo bestia, sin cariñitos.


Pero también están las fantasías que surgen de situaciones particulares:
1. Una sola noche, un affair. Un “Room in Rome” (no hemos visto la peli, pero promete). Sexo con una desconocida, salvaje y apasionado y nunca volver a verse.
2. Tres, cuatro, cinco… ¿más? Los tríos es lo más común, pero no faltan aquellas para las cuales meterse en una orgia les excita. Y es que tener a alguien montándoselo a medio metro de una es muy morboso. Y bueno, para otras el hacerlo en público o participar en una película porno también les gusta. Aunque la posibilidad de que la pareja esté dispuesta a acceder a alguna de estas actividades es algo reducida.
3. Otra con la que muchas no estamos de acuerdo pero que es muy posible que se presente si nuestra pareja es bisexual, es en la que la pareja ha de vestirse de hombre, (pero un tio muy macho no un metro sexual afeminado), con paquete incluido, que ha de penetrarla con fuerza mientras la trata como si fuera una prostituta. Una fantasía en la que quiere sentirse una esclava sexual, pero en este caso, de un hombre.
4. Bueno, y ya que estamos vamos a mencionar una muy común entre las chicas heteros, la de ser violada. Se parece a la anterior pero es más bestia, y en este caso tiene que ser obligatoriamente con un hombre.

Ahora toca hablar de los sitios donde a muchas le gustaría hacerlo:
1. La playa. A la luz de la luna y con una hoguera chispeante. Con la camisa de nuestra pareja mojada por el mar, que se transparenta y podemos ver sus pechos, su piel erizada de la emoción y su respiración acelerada. Se trata de un cálido encuentro bastante romántico y muy apasionado.
2. El concierto. A quien no le gusta la música, un concierto de rock, con un ambiente muy caldeado, con alcohol y otras sustancias circulando a nuestro alrededor. Una experiencia muy excitante y la fantasía de algunas chicas a las que les encantaría ser arrastradas detrás de los altavoces para tener sexo “duro” al ritmo de la música.
3. La bibiloteca. Lo prohibido siempre estimula. A escondidas, sin hacer nada de ruido, con el riesgo de que las pillen.
4. La cama de los padres. No sé por qué, pero hay quien le encuentra morbo hacerlo en la cama de los padres…
5. En los probadores. Es que claro, en eso que te metes al probador de una tienda con tu chica que quiere comprarse una camiseta, se quita la que lleva puesta, la ves en sujetador y te entra el calentón…
6. En la iglesia. Siendo lesbianas o bisexuales ya vamos en contra de la ley divina y esas cosas, pero si encima tu fantasía consiste en hacerlo en una iglesia… eso ya es el pecado de los pecados. Pero bueno, si Dios se supone que está en todas partes nos va a ver igual lo hagamos donde lo hagamos. Y ya puestos, pídele ayuda para que tu pareja acepte hacerlo ahí.

Y un largo etc, pero no podemos acabar esta entrada sin mencionar los disfraces:
1. El de catwoman. La gata con su látigo, de negro, con mucho latex, uhmmm. En esta fantasía una de las dos se tiene que disfrazar de felino y la otra tratará de domesticarla. O al revés.
2. La policía. La autoridad que tiene una mujer de uniforme, con su gorra, sus botas altas, sus Rayban Aviator, (su pistola y su porra?) A algunas les gustaría pagar multas a ciertas agentes con favores carnales.
3. La enfermera o la doctora. Una mujer atractiva e inteligente que te dice enséñame una pechuga y no te queda otra que obedecer.
4. Bueno, también hay que mencionar otros grandes clásicos de los ensueños de muchas tales como las azafatas, las militares, las profesoras, las DJ’s, etc.


Pues lo dicho chicas, dejaos llevar por la imaginación y no perdáis la oportunidad de realizar vuestras fantasías.


Mia

viernes, 15 de enero de 2010

Qué dificil es hacer el amor en un Simca mil...


Y en un Seat Ibiza, y en un Polo, y en un Clio, y en un Ford Fiesta, y en un 206, y en un Corsa…¡y en un Smart ya ni te cuento!

En épocas de crisis el curro escasea y con él, el piso propio, es por ello que muchos recurrimos al coche como único lugar donde “liberar tensiones”. ¿Quién no ha sucumbido a la pasión dentro del vehículo en cuestión? ¿Quién no se ha clavado alguna vez el freno de mano? ¿Quién no ha blasfemado en alguna ocasión por culpa del inoportuno enganche del cinturón de seguridad?

Así que, señoritas, aquí van algunos consejos para las “amantes del motor”:

Es realmente importante encontrar un sitio seguro y apartado, que se encuentre lejos de las miradas de curiosos, recordad que hay niñas vergonzosas que no se atreverán a hacerlo en un lugar público (en otra entrada hablaremos sobre esto), así que busca un lugar íntimo (y a poder ser: romántico) donde poder desatar vuestro lado más salvaje.

Después aunque no queremos ser dramáticas no podemos olvidar que dos mujeres practicando sexo en un coche puede ser una imagen muy atractiva para algunos indeseables así que acuérdate de poner el seguro y dejar las llaves puestas, más que nada, por si acaso.

Herramientas que es importante tener a mano: coche, toallitas húmedas o en su defecto pañuelos (no es plan de que un día se suba tu madre al coche y se encuentre manchas sospechosas), una manta (muy útiles en invierno, además de que preserva vuestra intimidad), muchas ganas, y vuestra pareja.

Todas sabemos que el coche es un espacio reducido e incluso podéis pensar que bastante incómodo pero por motivos que no llegamos a comprender también es objeto de las fantasías de muchas chicas y fuente de morbo para otras. Así que saquémosle provecho:

Aconsejamos elegir los asientos traseros, son más amplios y más íntimos; movemos los asientos delanteros hacia delante, escondemos los enganches del cinturón de seguridad (paso MUY importante) debajo de los asientos, incluso las más quisquillosas pueden poner algo para tapar las ventanillas, y ¡voilà! Ya tenemos un lugar donde dar rienda suelta a la pasión (y a las fantasías).

Ahora que ya tenemos todo preparado, y suponiendo que hemos superado la fase de los preliminares, sólo nos queda hablar de las tres normas básicas en una relación sexual:

- INTENCIÓN: Tienes que tener muy claro lo que desea tu chica y lo que tú misma deseas, si practicareis sexo oral, anal, penetración, estimulación clitorial, o un poco de todo. Y cuando sepas eso, tanto por sus gestos o por lo que hagáis normalmente (si sois una pareja estable) pasarás al siguiente paso.

- IMAGINACIÓN: Sabemos que el coche es un lugar incómodo pero a la vez muy morboso. ¡No lo desaproveches! Tu chica te lo agradecerá (¡y no sabes cómo!), prueba posturas nuevas, o modifica las antiguas, juega con el espacio que tienes y ponle magia al asunto.

- IMPROVISACIÓN: Recuerda que, como ya te hemos dicho antes, el coche da para muchos juegos, ¡improvisa! Incluso a lo mejor descubres algo interesante que hacer con un cambio de marchas y un preservativo. No caigas en la rutina, ¡anímate! Juega con el sitio, la luz de la luna, los cristales empañados…y sobretodo: disfruta.

Ahora que ya os hemos comentado los pasos básicos para hacer el amor en el coche, os vamos a dejar unas cuantas posturas para que nuestras lectoras más vagas no tengan que darle mucho al coco.

Cunnilingus sentada (¿hace falta explicación?): si eres una chica bajita no tendrás problemas en arrodillarte en el suelo y hacer desfrutar a tu pareja mientras ella está cómodamente sentada en el asiento.

Cunnilingus horizontal: te tumbas en el asiento trasero mientras tu compañera sexual se sienta a horcajadas sobre ti, más concretamente sobre tu cara, y a darle a la lengua. Por cierto, tu chica puede agarrarse a la asita del techo para ayudarse con el movimiento.

Pero si lo tuyo no es el sexo oral, recomendamos una postura muy cómoda para la penetración y la masturbación en pareja. Apoya tu espalda en la puerta, estira las piernas a lo largo del asiento trasero y sienta a tu pareja entre ellas dándote la espalda, de esta manera estaréis las dos medio estiradas (tú detrás de ella) y tendrás las dos manos libres para toquetearla y hacer cuanto desees.

Recalcamos que esta postura puede variar según tus gustos y dejamos caer que los reposacabezas de los asientos pueden ser un buen sitio para apoyar tanto piernas como pies y otras extremidades. Prueba también a recostar completamente los asientos delanteros, de ahí puedes sacar muchas ideas.

Y ya para finalizar, dejamos una postura para penetración (tanto anal como vaginal) que se suele llamar el perrito pero que cuando la practicamos en el coche a mí me gusta llamarla: la mosca pegada al cristal (¿sobran las explicaciones no?)

Así que, chicas, recordad siempre que la que tiene que estar a 1000km/h es vuestra pareja no el velocímetro.

Mucha suerte, buena caza y…

disfrutad de la carrera!!!


Luce


jueves, 14 de enero de 2010

Amor vs. sexo


Como dijo Woody Allen: “El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores.”

A veces no queremos a quien deseamos y otras no deseamos a quien queremos. Pero, ¿es que no se puede disfrutar del sexo si no hay amor por el medio? Hay muchas opiniones al respecto, pero tú tienes que tener la tuya.

Desde siempre el sexo sin amor ha estado mal visto por la sociedad en general. Y es que el amor proporciona al sexo una cierta ética explicando el deseo desenfrenado por una persona. Y si esta no existe es posible que se cree cierto mal en la conciencia de la persona que lo practica.

Para otros el sexo sin amor está mal porque supone la utilización de una persona como objeto sexual. Y vale, puede llegar a ser cierto, pero si lo pensamos detenidamente un momento, ¿quién es el sujeto y quién el objeto? Cuando dos personas se atraen o buscan un placer esporádico las dos son los objetos.
Pero siempre, siempre siempre, el sexo sin amor está mal visto y puede incluso llegar a hacer mucho daño (psicológico, eso sí) a más de una, cuando se hace por despecho o venganza. En este caso seguramente va a permanecer en tu conciencia mucho tiempo.

Pero, ¿por qué se practica el sexo sin amor?
Pues bueno, en mi caso porque no tengo pareja, pero como no por ello dejo de ser persona tengo necesidades fisiológicas que he de ver satisfechas. Y dado que, por suerte, no tengo la necesidad de tener a alguien a mi lado que me acompañe sentimentalmente todo el tiempo, paso de buscarme una pareja y cuando necesito sexo lo busco y punto.
Otros lo hacen por la necesidad de experimentar algo nuevo, sobre todo deseo y pasión renovada. No hay ninguna relación que no tenga que luchar contra la monotonía. Siempre la misma pareja, las mismas prácticas sexuales, etc. pueden llegar a largo plazo a un aburrimiento muy grande, a pesar de estar enamorado. Y entonces es cuando te das cuenta de que existe una bonita zona de solteras guapetonas que pueden hacerte explorar nuevas parte de tu propio erotismo y del ajeno.
Otros lo hacen porque aun teniendo pareja estable ven que no tienen satisfacción sexual y han de buscarla en otra parte, pero eso no tiene que significar que no quiera a su pareja o que la esté engañando, todo se puede negociar.
Y por supuesto, está ese grupo de salidorras (salidas+zorras) que se creen las reinas del baile y que para demostrárselo a todo el mundo y especialmente a ellas mismas (porque tienen la autoestima por los suelos), se acuestan con todo lo que se mueve, les atraiga físicamente o no.

O quién sabe, puede que ese deseo desenfrenado que lleva a tener sexo con una persona que no conoces sea eso que llaman amor a primera vista.

Y ahora a cosas más serias: ¿Conlleva riesgos?
Muchos se preguntan eso, y lo cierto es que un arrebato de pasión puede a llegar a ser funesto si no se hace con las precauciones adecuadas. No olvidemos que no estamos exentas de enfermedades de transmisión sexual por ser bolleras, pero lo cierto es que el intercambio de fluidos no es tan sencillo como en las relaciones heterosexuales. Pero por suerte no nos podemos quedar preñadas en un arrebato de estos, asique una preocupación menos.

Y ahora vamos a tratar de establecer las diferencias entre el sexo con amor y el sexo a palo seco.

Sí, se hace igual. Lo mismísimo. Eso sí, hablo del sexo, no de los dichosos preliminares. Con la pareja estable es típico estimularla con caricias, besos, algunos con masajes, etc. Y aunque eso está muy bien, hay personas con poca paciencia a las que eso les pone bastante más nerviosa que otra cosa. Y gracias a dios, en los arrebatos de pasión no hay tiempo para andarse con rodeos.

Sí es necesario remarcar el hecho de que, a no ser que tengas pensado de antemano un segundo encuentro sexual con dicha persona, el sexo sin amor es muy simple y libre, ya que no se trata de impresionar, es más, de hecho se busca la propia satisfacción a la de la otra persona.
Por eso algunos pensamos que el sexo con amor es mejor porque se le pone más entusiasmo, se trata de hacer gozar a la otra chica y no solo una misma, porque se quiere innovar y sorprender a la pareja, hacer cosas interesantes.




En el fondo conseguir sexo es de lo más sencillo, hasta se puede pagar por él. Pero no se puede comprar el amor, y aunque se haga igual y siga siendo sexo, el disfrutar haciendo disfrutar a otra mujer, el sentir el roce de los labios de la chica que quieres sobre los tuyos y sus gemidos acorde con el ritmo de las caricias sobre su piel, no tiene comparación.
Mia

La miel en el cuello



Hoy vamos a hablaros de algo un poco más light, pero no por ello menos necesario de aprender y dominar.


Cuando le preguntamos a una chica cuál es la zona que más excitación le produce, muchas contestan que el cuello. Es importante saber manejarse en ese ámbito y para ello, os vamos a dar algunos trucos que creedme… funcionan.


Pongamos que tienes a esa persona enfrente y quieres derretirla con tus labios. La posición de las manos es esencial: colócalas alrededor de su cintura y acércate lentamente a su rostro. Primero, empieza con suaves y dulces besos por su cuello, acercándote poco a poco al lóbulo de la oreja. Tu cabeza debe estar perfectamente ladeada para no procurarte ningún obstáculo.


Cerciórate de que tus labios están húmedos en todo momento para que se deslicen sin problema. De los besos suaves y las caricias inocentes por su cintura, pasa a besos más ardientes, acompañados de suaves mordiscos. Es en este momento cuando tus manos empiezan a jugar: sujeta su rostro con una mientras introduces la otra por dentro de su camiseta. Todos tus movimientos deben estar coordinados, es decir, cuando la beses lentamente, procura que tus manos se deslicen con suavidad, y cuando comiences con besos más pasionales y mordisquitos, acelera el movimiento de tus manos.


También puedes (y debes) jugar con su pelo, que no despeinarla (suele dar bastante rabia). Coloca tu mano en su nuca para atraerla hacia ti y mientras le sigues comiendo el cuello, estírale con cuidado del pelo que le nace en la nuca. Acércate a su oreja y saborea con cuidado, jugando con su lóbulo entre tus labios y recorriéndola despacio con tu lengua. Prueba a soplarle delicadamente justo al lado de su oreja. Puedes susurrarle e incluso gemirle al oído.


No la beses en la boca bajo ningún concepto. Sigue recorriendo su cuello, mientras tus manos, mucho más liberadas, estiran de su pantalón. Toca donde te deje, pero siempre por pasos, así te asegurarás que no te para el carro y te deja con las ganas de más. Si sigues los pasos y la calientas, será tuya.


Atrévete a bajar hacia su escote. Si levanta la cabeza para facilitarte el espacio, buena señal. No te centres en una parte del cuello, sino que intenta abarcarlo todo, a su perfecto ritmo. Acércate a su boca, pero no la beses. Simplemente tantea, juega con ella, déjala con la miel en los labios. Entonces esquívala y vuelve a centrarte en su cuello, esta vez con mucha más fuerza y determinación, como si estuvieras comiéndole la boca.



¿Ya te ha invadido hasta el último espacio de tu boca?



Pues… ¡Conseguido! ;)

Rachel.

martes, 12 de enero de 2010

Cómeme despacio que tengo prisa


¿Quién no se ha planteado alguna vez en qué consiste la técnica para comer un coño en condiciones (si es que existe tal técnica)?
En esta entrada vamos a sugeriros algunos de los trucos más conocidos y otros de cosecha propia.
Lo primero de todo, asegúrate de que la chica está lo suficientemente excitada. Aunque es verdad que el orden de los factores no altera el producto, las hay que prefieren un poco de mano antes de utilizar la boca, y las hay que prefieren empezar con el plato fuerte. Si desconoces en qué grupo se encuentra ella, tantea el terreno: aprovecha los preliminares para acercarte con sutileza a la zona erógena, recorre su tripa con tus labios y humedece su ombligo con tu lengua. Hazlo repetidas veces, examinando sus reacciones. Sabrás que es lo que prefiere en ese momento sólo si prestas mucha atención.
Pongamos que te decides a sacar tu lengua a paseo. Pues bien, aquí va la regla de oro del cunnilingus: ¡no se muerde! Los dientes sólo se utilizan cuando el grado de excitación es máximo y con mucha delicadeza, ya que el clítoris cuenta con millones de terminaciones nerviosas dispuestas a explotar si las excitas adecuadamente.
Si no tienes práctica, asegúrate de que hay algo de luz para ver por dónde te mueves en cada momento. Y si tienes la dificultad añadida de que la chica no se ha pasado la podadora, paciencia, que es la madre de las ciencias, y procura no atragantarte.
No se trata de abocarte al comedero como un perro hambriento ni de tocarlo todo a la vez. Así que aquí va una guía de los posibles pasos que puedes seguir para que el tema no decaiga:

Después de los preliminares de rigor, acércate despacio a la zona en cuestión. ¡Oh, Dios mío! ¿Qué es eso? No te saltes la teoría y vayas directamente a la práctica. Lo primero: infórmate de cada una de las deliciosas partes que vas a estimular.

Ya estás ahí, entre sus piernas, en una postura cómoda que te permita durar el tiempo que haga falta. Comienza con unos suaves y húmedos besos por la parte interna de sus muslos. Poco a poco, acércate a los labios mayores, sin tensar la lengua, como si relamieras un helado que se derrite entre tus labios.

Succiona suavemente los labios y juguetea con ellos entre tu lengua, para, despacio, acercarte al centro del placer. El primer lametazo es esencial y para ello tienes que tensar levemente la lengua y marcar un movimiento perfecto de abajo a arriba.

Ya la tienes a 100 y si no, continúa con algunos preliminares más. Recuerda que tus manos están libres… ¿Lo vas captando?

Empezamos con suaves movimientos de arriba abajo y viceversa, marcando el ritmo. Si es necesario, repite mentalmente aquello de “un, dos, un dos…”.

No tenses el cuello ni seas mecánica, se trata de lamer con dulzura, aumentando el ritmo y cambiando de movimiento: de arriba abajo, de un lado a otro, formando círculos…

Cuando la chica esté gimiendo y notes pequeñas convulsiones, tensa tu lengua e intenta ponerla lo más dura posible (la lengua, que no queremos sorpresas). Ahora baja cuidadosamente e introdúcela por la vagina (hasta donde puedas). Mientras, no dejes de estimular el clítoris con tus dedos.

Ante todo y esto es lo más importante… ¡No pares! No se trata de dejarla a medias sino de hacer que se corra del gusto. Cuando termines la faena, sin darle ni un segundo de descanso, utiliza los dedos. También puedes simultanear la estimulación del clítoris con la lengua y la penetración.

Esperamos que estos pasos te sirvan como una pequeña toma de contacto y ten en cuenta que cada mujer es diferente. Así que, explora a tu pareja y descubre qué es lo que le gusta.
Ante todo, fuera tabúes, no dejes de probarlo y no tengas prejuicios al respecto.

¿Te animas?


Rachel

lunes, 11 de enero de 2010

Explórate


Aún a riesgo de ser repetitivas no podemos empezar este blog sobre sexualidad sin decir la frase clave: familiarizarte con tu sexo mejora tus relaciones sexuales.
Hemos pensado saltarnos el paso de explicarte como es tu aparato reproductor porque, básicamente, para eso deberías coger un libro de biología o simplemente un espejo.
Y sí, hablamos de la masturbación, eso que hacen un 85% de las mujeres y de lo que nadie habla, eso que la mayoría hemos hecho tanto en épocas de sequía sexual como en nuestra adolescencia. Y ahora, aunque no nos guste, pongámonos serias, ¿qué es la masturbación? Esta práctica se define como: toda actividad erótica que conlleva una autoestimulación voluntaria teniendo como meta llegar al orgasmo.
¿Y eso cómo se hace?
La estimulación puede ser tanto directa como indirecta, con o sin penetración. Pero según las encuestas, la mayor parte de las mujeres, recomiendan hacerlo con las piernas abiertas y completamente estiradas, mientras acarician, con uno o dos dedos, su clítoris y la zona próxima al mismo.
Además puedes probar a presionarte el monte de Venus o el bajo vientre al mismo tiempo que contraes los músculos tanto de las piernas como de los glúteos.
Algunas mujeres utilizan varios objetos y juguetes para masturbarse y todas acompañan la masturbación con fantasías eróticas.
Antes de cerrar este capítulo nos gustaría añadir que la estimulación del clítoris no es siempre satisfactoria, es decir, debes comprender que se trata de una zona con millones de terminaciones nerviosas que al hincharse de sangre con la estimulación aumentan su sensibilidad hasta niveles muy superiores a lo normal; esto puede provocar que determinadas zonas como el propio glande clitorial sean tan sensibles que su estimulación resulte molesta (molesta, que no dolorosa) es por ello que volvemos hacer hincapié en la importancia de la masturbación: eres tú la que debes saber cómo, dónde, cuándo y cuánto hay que tocar y poder transmitírselo a tu pareja porque cada mujer es diferente.

Diez buenas razones para autocomplacerte sexualmente:

1. Facilita el conocimiento de las zonas erógenas
2. Aumenta la satisfacción en la relación intima contigo misma mismo y con tu pareja
3. Incrementa la autoestima
4. Es un mecanismo antiestrés
5. Desinhibe a la persona
6. Crea responsabilidad sobre las propias necesidades sexuales
7. Es una forma de mantener actividad sexual aun sin pareja
8. Contribuye a desaparecer la anorgasmia
9. La relajación física y tonificación de los músculos pélvicos ayuda a aliviar el dolor menstrual
10. ¡Nunca está de más darse un gustazo de vez en cuando!

Luce

¡Bienvenidas!

En primer lugar, nos presentamos: somos Luce, Rachel (en honor a las protagonistas de Rosas Rojas) y Mia (en honor a Mia Farrow).
Este es un espacio dedicado a las mujeres que tienen sexo con otras mujeres. Tenemos que decir que nosotras somos jóvenes y, aunque con algo de experiencia, aceptamos cualquier tipo de sugerencia, duda, algo que os interese que investiguemos, etc. Y para ello, habilitamos los comentarios para bloggers o personas anónimas.
El objetivo de este blog es compartir experiencias y pequeños trucos que hagan nuestra vida sexual más placentera.
Aquí los tabús quedan al margen y vamos a intentar ser claras y hablaros sin pelos en la lengua (al menos figuradamente).
Si buscas innovar, documentarte, aprender, o simplemente explorar nuevos horizontes... ¡éste es tu blog!
Un cálido saludo y bienvenidas.
Luce, Mia y Rachel.