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martes, 26 de enero de 2010

Jugando a las cocinitas


Si te gusta la cocina experimental en la cama, te vamos a dar una receta única; algunos componentes que provocarán en ti un ardor prolongado y complaciente.


Un par de botellas de Lambrusco, una cama y ganas de pasárselo bien. De momento, eso es todo lo que necesitas. Si tienes la suerte de que la chica es activa en el tema, pues mejor que mejor, exprímela que de esas no hay demasiadas.


¿Te has liado alguna vez con una tía que lleve algún piercing en la boca/lengua? ¿No? ¿A qué esperas? Si realmente alucinante es la sensación de cosquilleo que produce en tu lengua... No te pierdas el resto. No todo es agujerearse la lengua y ponerse a comer como un becerro. Requiere su técnica, como todo lo que importa. La técnica está (más o menos) explicada en Cómeme despacio que tengo prisa, aunque no te acostarás (con alguien) sin aprender algo nuevo (sea bueno o malo): desliza el piercing con suavidad por la zona más ardiente de tu pareja, sin apretar en exceso. Se trata de tener buena puntería y saber dónde tocas en cada momento. Dedícale tiempo y déjate llevar, apurando la zona de máximo placer. Juega con el piercing, llévalo y tráelo, alterna la comida propiamente dicha con poner cachonda a la otra persona.


Si acompañamos todo esto con un piercing labial, el resultado puede ser estremecedor y yo, personalmente, iría mordiendo la almohada por si los vecinos denuncian alguna clase de matanza en tu dulce hogar (y tan dulce, joder).


¿Y qué me decís de los tattoos? ¿Qué me cuentas de un tattoo en la tripa, casi en la pelvis? Tus ojos no van a saber dónde dirigirse, así que intenta mantener la calma si, como a tantas otras, te pone a cien un tatuaje en una zona tan erógena.


Baja de las nubes. Sí, lo come de puta madre y ese piercing va a ser el dios de tu nueva religión. Pero ahora te toca el remate final. Ya puedes ir rezándole a san piercing por que su mano funcione igual que su boca. Si tienes la suerte de que su brazo es poco menos resistente que el de Robocop, que no se te olvide pedirle el número antes de que desaparezca de entre tus sábanas porque... quien tiene una máquina sexual, querida lectora... tiene un tesoro.


Seguiremos innovando (si nos dejan) y ya os vamos contando cómo nos desquitamos de este caluroso enero (sí, jodidamente caluroso).




Rachel.

viernes, 22 de enero de 2010

Fantasías sexuales


Sábado noche, LA, California. Ando por la calle con un destino en mi cabeza, el Planet. Al cabo del rato lo contemplo, y no esperaba menos de lo que ven mis ojos: decenas de chicas jóvenes, guapas y muy bolleras bebiendo, bailando y riendo. Entro decidida en el bar. Soy una chica tímida y tanta gente me abruma así que me siento en la barra y me pido una copa. Intento ligarme a la guapa camera sin éxito, pero bueno, la noche es joven. Me giro para ojear el ambiente. Y la veo. La mismísima Shane acercándose con paso decidido entre la multitud hacia mí, con su mirada segura y salvaje. Todavía estoy embobada mirándola y ya la tengo enfrente de mí. Me sonríe, y sin preguntarme siquiera como me llamo me pregunta si quiero acompañarla al aseo. Claro. Me coge del brazo y me conduce hasta allí mientras muchas de las presentes me miran envidiosas. Nada más cruzar la puerta la cierra a mis espaldas y me empuja con fuerza contra la pared, sujetándome los brazos por encima de la cabeza. De repente se lanza a mis labios, besándome tan fuerte que casi hace daño, mientras que su otra mano avanza por debajo de mi camisa hasta acariciar mis pechos. Luego su boca pasa a mi cuello y su mano me desabrocha el cinturón para sin más preámbulos penetrarme con fuerza mientras sigue derritiendo mi cuello con sus labios….

Que pasa, ¿acaso soy la única que fantasea con Shane? Y si no es con ella, ¿es que ninguna fantasea con mujeres famosas?

Pero las fantasías no se reducen a hacerlo con alguien en particular, sino también a hacerlo de alguna forma en especial, o en algún sitio extraño, o vestirse de algo fuera de lo habitual, utilizar “instrumentos” poco comunes, etc.… y como las fantasías son producto de la imaginación, las posibilidades son infinitas.

Pero las mujeres son bastante pudorosas y muchas de ellas no manifiestan su deseo de realizar sus fantasías, sin embargo, estas solo presentan ventajas:
Sirven para salir del sexo rutinario, renovando la pasión sexual y adquiriendo con la pareja un nuevo vínculo en el que la confianza se renueva. Y está claro, que es lo que más os hará disfrutar. Así que ábrete a tu pareja proponiéndole realizar esas experiencias que tan secretamente deseas.


Hay dos grandes vertientes en las que se dividen las fantasías y que se pueden generalizar así:
1. Nuestra protagonista se encuentra en un lugar de ensueño, así como una soleada isla desierta de arena blanca en medio de la nada y con un cocotero. Allí se encontrará con su chica, que en todo momento buscará satisfacerla ella. La besará apasionadamente en cada centímetro de su cuerpo con ternura y pasión, sin prisa y sin pausas. Solo estarán ellas dos, pero solo una será la que disfrute.
Reconozcamos que es un poco difícil encontrar un lugar así, pero es fácil dedicarle un día entero a nuestra pareja para demostrarle amor.
2. Ahora todo lo contrario. En este caso la fantasía consiste en comportarse como una chica muy mala. Puede ser porque esté cansada de ser la típica que se abre de piernas y ya está, sin acción, y quiere sexo salvaje. Quiere pillarla desprevenida donde sea y montárselo con ella a muerte. Quiere hacerla gritar de placer, ver su cuerpo sudar y estremecerse con la lujuria y la pasión. Hacerla gritar y gemir a lo bestia, sin cariñitos.


Pero también están las fantasías que surgen de situaciones particulares:
1. Una sola noche, un affair. Un “Room in Rome” (no hemos visto la peli, pero promete). Sexo con una desconocida, salvaje y apasionado y nunca volver a verse.
2. Tres, cuatro, cinco… ¿más? Los tríos es lo más común, pero no faltan aquellas para las cuales meterse en una orgia les excita. Y es que tener a alguien montándoselo a medio metro de una es muy morboso. Y bueno, para otras el hacerlo en público o participar en una película porno también les gusta. Aunque la posibilidad de que la pareja esté dispuesta a acceder a alguna de estas actividades es algo reducida.
3. Otra con la que muchas no estamos de acuerdo pero que es muy posible que se presente si nuestra pareja es bisexual, es en la que la pareja ha de vestirse de hombre, (pero un tio muy macho no un metro sexual afeminado), con paquete incluido, que ha de penetrarla con fuerza mientras la trata como si fuera una prostituta. Una fantasía en la que quiere sentirse una esclava sexual, pero en este caso, de un hombre.
4. Bueno, y ya que estamos vamos a mencionar una muy común entre las chicas heteros, la de ser violada. Se parece a la anterior pero es más bestia, y en este caso tiene que ser obligatoriamente con un hombre.

Ahora toca hablar de los sitios donde a muchas le gustaría hacerlo:
1. La playa. A la luz de la luna y con una hoguera chispeante. Con la camisa de nuestra pareja mojada por el mar, que se transparenta y podemos ver sus pechos, su piel erizada de la emoción y su respiración acelerada. Se trata de un cálido encuentro bastante romántico y muy apasionado.
2. El concierto. A quien no le gusta la música, un concierto de rock, con un ambiente muy caldeado, con alcohol y otras sustancias circulando a nuestro alrededor. Una experiencia muy excitante y la fantasía de algunas chicas a las que les encantaría ser arrastradas detrás de los altavoces para tener sexo “duro” al ritmo de la música.
3. La bibiloteca. Lo prohibido siempre estimula. A escondidas, sin hacer nada de ruido, con el riesgo de que las pillen.
4. La cama de los padres. No sé por qué, pero hay quien le encuentra morbo hacerlo en la cama de los padres…
5. En los probadores. Es que claro, en eso que te metes al probador de una tienda con tu chica que quiere comprarse una camiseta, se quita la que lleva puesta, la ves en sujetador y te entra el calentón…
6. En la iglesia. Siendo lesbianas o bisexuales ya vamos en contra de la ley divina y esas cosas, pero si encima tu fantasía consiste en hacerlo en una iglesia… eso ya es el pecado de los pecados. Pero bueno, si Dios se supone que está en todas partes nos va a ver igual lo hagamos donde lo hagamos. Y ya puestos, pídele ayuda para que tu pareja acepte hacerlo ahí.

Y un largo etc, pero no podemos acabar esta entrada sin mencionar los disfraces:
1. El de catwoman. La gata con su látigo, de negro, con mucho latex, uhmmm. En esta fantasía una de las dos se tiene que disfrazar de felino y la otra tratará de domesticarla. O al revés.
2. La policía. La autoridad que tiene una mujer de uniforme, con su gorra, sus botas altas, sus Rayban Aviator, (su pistola y su porra?) A algunas les gustaría pagar multas a ciertas agentes con favores carnales.
3. La enfermera o la doctora. Una mujer atractiva e inteligente que te dice enséñame una pechuga y no te queda otra que obedecer.
4. Bueno, también hay que mencionar otros grandes clásicos de los ensueños de muchas tales como las azafatas, las militares, las profesoras, las DJ’s, etc.


Pues lo dicho chicas, dejaos llevar por la imaginación y no perdáis la oportunidad de realizar vuestras fantasías.


Mia

viernes, 15 de enero de 2010

Qué dificil es hacer el amor en un Simca mil...


Y en un Seat Ibiza, y en un Polo, y en un Clio, y en un Ford Fiesta, y en un 206, y en un Corsa…¡y en un Smart ya ni te cuento!

En épocas de crisis el curro escasea y con él, el piso propio, es por ello que muchos recurrimos al coche como único lugar donde “liberar tensiones”. ¿Quién no ha sucumbido a la pasión dentro del vehículo en cuestión? ¿Quién no se ha clavado alguna vez el freno de mano? ¿Quién no ha blasfemado en alguna ocasión por culpa del inoportuno enganche del cinturón de seguridad?

Así que, señoritas, aquí van algunos consejos para las “amantes del motor”:

Es realmente importante encontrar un sitio seguro y apartado, que se encuentre lejos de las miradas de curiosos, recordad que hay niñas vergonzosas que no se atreverán a hacerlo en un lugar público (en otra entrada hablaremos sobre esto), así que busca un lugar íntimo (y a poder ser: romántico) donde poder desatar vuestro lado más salvaje.

Después aunque no queremos ser dramáticas no podemos olvidar que dos mujeres practicando sexo en un coche puede ser una imagen muy atractiva para algunos indeseables así que acuérdate de poner el seguro y dejar las llaves puestas, más que nada, por si acaso.

Herramientas que es importante tener a mano: coche, toallitas húmedas o en su defecto pañuelos (no es plan de que un día se suba tu madre al coche y se encuentre manchas sospechosas), una manta (muy útiles en invierno, además de que preserva vuestra intimidad), muchas ganas, y vuestra pareja.

Todas sabemos que el coche es un espacio reducido e incluso podéis pensar que bastante incómodo pero por motivos que no llegamos a comprender también es objeto de las fantasías de muchas chicas y fuente de morbo para otras. Así que saquémosle provecho:

Aconsejamos elegir los asientos traseros, son más amplios y más íntimos; movemos los asientos delanteros hacia delante, escondemos los enganches del cinturón de seguridad (paso MUY importante) debajo de los asientos, incluso las más quisquillosas pueden poner algo para tapar las ventanillas, y ¡voilà! Ya tenemos un lugar donde dar rienda suelta a la pasión (y a las fantasías).

Ahora que ya tenemos todo preparado, y suponiendo que hemos superado la fase de los preliminares, sólo nos queda hablar de las tres normas básicas en una relación sexual:

- INTENCIÓN: Tienes que tener muy claro lo que desea tu chica y lo que tú misma deseas, si practicareis sexo oral, anal, penetración, estimulación clitorial, o un poco de todo. Y cuando sepas eso, tanto por sus gestos o por lo que hagáis normalmente (si sois una pareja estable) pasarás al siguiente paso.

- IMAGINACIÓN: Sabemos que el coche es un lugar incómodo pero a la vez muy morboso. ¡No lo desaproveches! Tu chica te lo agradecerá (¡y no sabes cómo!), prueba posturas nuevas, o modifica las antiguas, juega con el espacio que tienes y ponle magia al asunto.

- IMPROVISACIÓN: Recuerda que, como ya te hemos dicho antes, el coche da para muchos juegos, ¡improvisa! Incluso a lo mejor descubres algo interesante que hacer con un cambio de marchas y un preservativo. No caigas en la rutina, ¡anímate! Juega con el sitio, la luz de la luna, los cristales empañados…y sobretodo: disfruta.

Ahora que ya os hemos comentado los pasos básicos para hacer el amor en el coche, os vamos a dejar unas cuantas posturas para que nuestras lectoras más vagas no tengan que darle mucho al coco.

Cunnilingus sentada (¿hace falta explicación?): si eres una chica bajita no tendrás problemas en arrodillarte en el suelo y hacer desfrutar a tu pareja mientras ella está cómodamente sentada en el asiento.

Cunnilingus horizontal: te tumbas en el asiento trasero mientras tu compañera sexual se sienta a horcajadas sobre ti, más concretamente sobre tu cara, y a darle a la lengua. Por cierto, tu chica puede agarrarse a la asita del techo para ayudarse con el movimiento.

Pero si lo tuyo no es el sexo oral, recomendamos una postura muy cómoda para la penetración y la masturbación en pareja. Apoya tu espalda en la puerta, estira las piernas a lo largo del asiento trasero y sienta a tu pareja entre ellas dándote la espalda, de esta manera estaréis las dos medio estiradas (tú detrás de ella) y tendrás las dos manos libres para toquetearla y hacer cuanto desees.

Recalcamos que esta postura puede variar según tus gustos y dejamos caer que los reposacabezas de los asientos pueden ser un buen sitio para apoyar tanto piernas como pies y otras extremidades. Prueba también a recostar completamente los asientos delanteros, de ahí puedes sacar muchas ideas.

Y ya para finalizar, dejamos una postura para penetración (tanto anal como vaginal) que se suele llamar el perrito pero que cuando la practicamos en el coche a mí me gusta llamarla: la mosca pegada al cristal (¿sobran las explicaciones no?)

Así que, chicas, recordad siempre que la que tiene que estar a 1000km/h es vuestra pareja no el velocímetro.

Mucha suerte, buena caza y…

disfrutad de la carrera!!!


Luce


jueves, 14 de enero de 2010

Amor vs. sexo


Como dijo Woody Allen: “El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores.”

A veces no queremos a quien deseamos y otras no deseamos a quien queremos. Pero, ¿es que no se puede disfrutar del sexo si no hay amor por el medio? Hay muchas opiniones al respecto, pero tú tienes que tener la tuya.

Desde siempre el sexo sin amor ha estado mal visto por la sociedad en general. Y es que el amor proporciona al sexo una cierta ética explicando el deseo desenfrenado por una persona. Y si esta no existe es posible que se cree cierto mal en la conciencia de la persona que lo practica.

Para otros el sexo sin amor está mal porque supone la utilización de una persona como objeto sexual. Y vale, puede llegar a ser cierto, pero si lo pensamos detenidamente un momento, ¿quién es el sujeto y quién el objeto? Cuando dos personas se atraen o buscan un placer esporádico las dos son los objetos.
Pero siempre, siempre siempre, el sexo sin amor está mal visto y puede incluso llegar a hacer mucho daño (psicológico, eso sí) a más de una, cuando se hace por despecho o venganza. En este caso seguramente va a permanecer en tu conciencia mucho tiempo.

Pero, ¿por qué se practica el sexo sin amor?
Pues bueno, en mi caso porque no tengo pareja, pero como no por ello dejo de ser persona tengo necesidades fisiológicas que he de ver satisfechas. Y dado que, por suerte, no tengo la necesidad de tener a alguien a mi lado que me acompañe sentimentalmente todo el tiempo, paso de buscarme una pareja y cuando necesito sexo lo busco y punto.
Otros lo hacen por la necesidad de experimentar algo nuevo, sobre todo deseo y pasión renovada. No hay ninguna relación que no tenga que luchar contra la monotonía. Siempre la misma pareja, las mismas prácticas sexuales, etc. pueden llegar a largo plazo a un aburrimiento muy grande, a pesar de estar enamorado. Y entonces es cuando te das cuenta de que existe una bonita zona de solteras guapetonas que pueden hacerte explorar nuevas parte de tu propio erotismo y del ajeno.
Otros lo hacen porque aun teniendo pareja estable ven que no tienen satisfacción sexual y han de buscarla en otra parte, pero eso no tiene que significar que no quiera a su pareja o que la esté engañando, todo se puede negociar.
Y por supuesto, está ese grupo de salidorras (salidas+zorras) que se creen las reinas del baile y que para demostrárselo a todo el mundo y especialmente a ellas mismas (porque tienen la autoestima por los suelos), se acuestan con todo lo que se mueve, les atraiga físicamente o no.

O quién sabe, puede que ese deseo desenfrenado que lleva a tener sexo con una persona que no conoces sea eso que llaman amor a primera vista.

Y ahora a cosas más serias: ¿Conlleva riesgos?
Muchos se preguntan eso, y lo cierto es que un arrebato de pasión puede a llegar a ser funesto si no se hace con las precauciones adecuadas. No olvidemos que no estamos exentas de enfermedades de transmisión sexual por ser bolleras, pero lo cierto es que el intercambio de fluidos no es tan sencillo como en las relaciones heterosexuales. Pero por suerte no nos podemos quedar preñadas en un arrebato de estos, asique una preocupación menos.

Y ahora vamos a tratar de establecer las diferencias entre el sexo con amor y el sexo a palo seco.

Sí, se hace igual. Lo mismísimo. Eso sí, hablo del sexo, no de los dichosos preliminares. Con la pareja estable es típico estimularla con caricias, besos, algunos con masajes, etc. Y aunque eso está muy bien, hay personas con poca paciencia a las que eso les pone bastante más nerviosa que otra cosa. Y gracias a dios, en los arrebatos de pasión no hay tiempo para andarse con rodeos.

Sí es necesario remarcar el hecho de que, a no ser que tengas pensado de antemano un segundo encuentro sexual con dicha persona, el sexo sin amor es muy simple y libre, ya que no se trata de impresionar, es más, de hecho se busca la propia satisfacción a la de la otra persona.
Por eso algunos pensamos que el sexo con amor es mejor porque se le pone más entusiasmo, se trata de hacer gozar a la otra chica y no solo una misma, porque se quiere innovar y sorprender a la pareja, hacer cosas interesantes.




En el fondo conseguir sexo es de lo más sencillo, hasta se puede pagar por él. Pero no se puede comprar el amor, y aunque se haga igual y siga siendo sexo, el disfrutar haciendo disfrutar a otra mujer, el sentir el roce de los labios de la chica que quieres sobre los tuyos y sus gemidos acorde con el ritmo de las caricias sobre su piel, no tiene comparación.
Mia

La miel en el cuello



Hoy vamos a hablaros de algo un poco más light, pero no por ello menos necesario de aprender y dominar.


Cuando le preguntamos a una chica cuál es la zona que más excitación le produce, muchas contestan que el cuello. Es importante saber manejarse en ese ámbito y para ello, os vamos a dar algunos trucos que creedme… funcionan.


Pongamos que tienes a esa persona enfrente y quieres derretirla con tus labios. La posición de las manos es esencial: colócalas alrededor de su cintura y acércate lentamente a su rostro. Primero, empieza con suaves y dulces besos por su cuello, acercándote poco a poco al lóbulo de la oreja. Tu cabeza debe estar perfectamente ladeada para no procurarte ningún obstáculo.


Cerciórate de que tus labios están húmedos en todo momento para que se deslicen sin problema. De los besos suaves y las caricias inocentes por su cintura, pasa a besos más ardientes, acompañados de suaves mordiscos. Es en este momento cuando tus manos empiezan a jugar: sujeta su rostro con una mientras introduces la otra por dentro de su camiseta. Todos tus movimientos deben estar coordinados, es decir, cuando la beses lentamente, procura que tus manos se deslicen con suavidad, y cuando comiences con besos más pasionales y mordisquitos, acelera el movimiento de tus manos.


También puedes (y debes) jugar con su pelo, que no despeinarla (suele dar bastante rabia). Coloca tu mano en su nuca para atraerla hacia ti y mientras le sigues comiendo el cuello, estírale con cuidado del pelo que le nace en la nuca. Acércate a su oreja y saborea con cuidado, jugando con su lóbulo entre tus labios y recorriéndola despacio con tu lengua. Prueba a soplarle delicadamente justo al lado de su oreja. Puedes susurrarle e incluso gemirle al oído.


No la beses en la boca bajo ningún concepto. Sigue recorriendo su cuello, mientras tus manos, mucho más liberadas, estiran de su pantalón. Toca donde te deje, pero siempre por pasos, así te asegurarás que no te para el carro y te deja con las ganas de más. Si sigues los pasos y la calientas, será tuya.


Atrévete a bajar hacia su escote. Si levanta la cabeza para facilitarte el espacio, buena señal. No te centres en una parte del cuello, sino que intenta abarcarlo todo, a su perfecto ritmo. Acércate a su boca, pero no la beses. Simplemente tantea, juega con ella, déjala con la miel en los labios. Entonces esquívala y vuelve a centrarte en su cuello, esta vez con mucha más fuerza y determinación, como si estuvieras comiéndole la boca.



¿Ya te ha invadido hasta el último espacio de tu boca?



Pues… ¡Conseguido! ;)

Rachel.

martes, 12 de enero de 2010

Cómeme despacio que tengo prisa


¿Quién no se ha planteado alguna vez en qué consiste la técnica para comer un coño en condiciones (si es que existe tal técnica)?
En esta entrada vamos a sugeriros algunos de los trucos más conocidos y otros de cosecha propia.
Lo primero de todo, asegúrate de que la chica está lo suficientemente excitada. Aunque es verdad que el orden de los factores no altera el producto, las hay que prefieren un poco de mano antes de utilizar la boca, y las hay que prefieren empezar con el plato fuerte. Si desconoces en qué grupo se encuentra ella, tantea el terreno: aprovecha los preliminares para acercarte con sutileza a la zona erógena, recorre su tripa con tus labios y humedece su ombligo con tu lengua. Hazlo repetidas veces, examinando sus reacciones. Sabrás que es lo que prefiere en ese momento sólo si prestas mucha atención.
Pongamos que te decides a sacar tu lengua a paseo. Pues bien, aquí va la regla de oro del cunnilingus: ¡no se muerde! Los dientes sólo se utilizan cuando el grado de excitación es máximo y con mucha delicadeza, ya que el clítoris cuenta con millones de terminaciones nerviosas dispuestas a explotar si las excitas adecuadamente.
Si no tienes práctica, asegúrate de que hay algo de luz para ver por dónde te mueves en cada momento. Y si tienes la dificultad añadida de que la chica no se ha pasado la podadora, paciencia, que es la madre de las ciencias, y procura no atragantarte.
No se trata de abocarte al comedero como un perro hambriento ni de tocarlo todo a la vez. Así que aquí va una guía de los posibles pasos que puedes seguir para que el tema no decaiga:

Después de los preliminares de rigor, acércate despacio a la zona en cuestión. ¡Oh, Dios mío! ¿Qué es eso? No te saltes la teoría y vayas directamente a la práctica. Lo primero: infórmate de cada una de las deliciosas partes que vas a estimular.

Ya estás ahí, entre sus piernas, en una postura cómoda que te permita durar el tiempo que haga falta. Comienza con unos suaves y húmedos besos por la parte interna de sus muslos. Poco a poco, acércate a los labios mayores, sin tensar la lengua, como si relamieras un helado que se derrite entre tus labios.

Succiona suavemente los labios y juguetea con ellos entre tu lengua, para, despacio, acercarte al centro del placer. El primer lametazo es esencial y para ello tienes que tensar levemente la lengua y marcar un movimiento perfecto de abajo a arriba.

Ya la tienes a 100 y si no, continúa con algunos preliminares más. Recuerda que tus manos están libres… ¿Lo vas captando?

Empezamos con suaves movimientos de arriba abajo y viceversa, marcando el ritmo. Si es necesario, repite mentalmente aquello de “un, dos, un dos…”.

No tenses el cuello ni seas mecánica, se trata de lamer con dulzura, aumentando el ritmo y cambiando de movimiento: de arriba abajo, de un lado a otro, formando círculos…

Cuando la chica esté gimiendo y notes pequeñas convulsiones, tensa tu lengua e intenta ponerla lo más dura posible (la lengua, que no queremos sorpresas). Ahora baja cuidadosamente e introdúcela por la vagina (hasta donde puedas). Mientras, no dejes de estimular el clítoris con tus dedos.

Ante todo y esto es lo más importante… ¡No pares! No se trata de dejarla a medias sino de hacer que se corra del gusto. Cuando termines la faena, sin darle ni un segundo de descanso, utiliza los dedos. También puedes simultanear la estimulación del clítoris con la lengua y la penetración.

Esperamos que estos pasos te sirvan como una pequeña toma de contacto y ten en cuenta que cada mujer es diferente. Así que, explora a tu pareja y descubre qué es lo que le gusta.
Ante todo, fuera tabúes, no dejes de probarlo y no tengas prejuicios al respecto.

¿Te animas?


Rachel

lunes, 11 de enero de 2010

Explórate


Aún a riesgo de ser repetitivas no podemos empezar este blog sobre sexualidad sin decir la frase clave: familiarizarte con tu sexo mejora tus relaciones sexuales.
Hemos pensado saltarnos el paso de explicarte como es tu aparato reproductor porque, básicamente, para eso deberías coger un libro de biología o simplemente un espejo.
Y sí, hablamos de la masturbación, eso que hacen un 85% de las mujeres y de lo que nadie habla, eso que la mayoría hemos hecho tanto en épocas de sequía sexual como en nuestra adolescencia. Y ahora, aunque no nos guste, pongámonos serias, ¿qué es la masturbación? Esta práctica se define como: toda actividad erótica que conlleva una autoestimulación voluntaria teniendo como meta llegar al orgasmo.
¿Y eso cómo se hace?
La estimulación puede ser tanto directa como indirecta, con o sin penetración. Pero según las encuestas, la mayor parte de las mujeres, recomiendan hacerlo con las piernas abiertas y completamente estiradas, mientras acarician, con uno o dos dedos, su clítoris y la zona próxima al mismo.
Además puedes probar a presionarte el monte de Venus o el bajo vientre al mismo tiempo que contraes los músculos tanto de las piernas como de los glúteos.
Algunas mujeres utilizan varios objetos y juguetes para masturbarse y todas acompañan la masturbación con fantasías eróticas.
Antes de cerrar este capítulo nos gustaría añadir que la estimulación del clítoris no es siempre satisfactoria, es decir, debes comprender que se trata de una zona con millones de terminaciones nerviosas que al hincharse de sangre con la estimulación aumentan su sensibilidad hasta niveles muy superiores a lo normal; esto puede provocar que determinadas zonas como el propio glande clitorial sean tan sensibles que su estimulación resulte molesta (molesta, que no dolorosa) es por ello que volvemos hacer hincapié en la importancia de la masturbación: eres tú la que debes saber cómo, dónde, cuándo y cuánto hay que tocar y poder transmitírselo a tu pareja porque cada mujer es diferente.

Diez buenas razones para autocomplacerte sexualmente:

1. Facilita el conocimiento de las zonas erógenas
2. Aumenta la satisfacción en la relación intima contigo misma mismo y con tu pareja
3. Incrementa la autoestima
4. Es un mecanismo antiestrés
5. Desinhibe a la persona
6. Crea responsabilidad sobre las propias necesidades sexuales
7. Es una forma de mantener actividad sexual aun sin pareja
8. Contribuye a desaparecer la anorgasmia
9. La relajación física y tonificación de los músculos pélvicos ayuda a aliviar el dolor menstrual
10. ¡Nunca está de más darse un gustazo de vez en cuando!

Luce

¡Bienvenidas!

En primer lugar, nos presentamos: somos Luce, Rachel (en honor a las protagonistas de Rosas Rojas) y Mia (en honor a Mia Farrow).
Este es un espacio dedicado a las mujeres que tienen sexo con otras mujeres. Tenemos que decir que nosotras somos jóvenes y, aunque con algo de experiencia, aceptamos cualquier tipo de sugerencia, duda, algo que os interese que investiguemos, etc. Y para ello, habilitamos los comentarios para bloggers o personas anónimas.
El objetivo de este blog es compartir experiencias y pequeños trucos que hagan nuestra vida sexual más placentera.
Aquí los tabús quedan al margen y vamos a intentar ser claras y hablaros sin pelos en la lengua (al menos figuradamente).
Si buscas innovar, documentarte, aprender, o simplemente explorar nuevos horizontes... ¡éste es tu blog!
Un cálido saludo y bienvenidas.
Luce, Mia y Rachel.