Ahora tocaremos un tema complicado y muy abstracto, llenísimo de esas excepciones que confirman la regla. Personalmente creo que esta es una entrada necesaria porque así como hay muchas lesbianas que nacen con un radar incorporado, y son capaces de reconocer a una paisana de lejos, yo no soy capaz de hacerlo ni cuando una me está tirando claramente.
Entonces, ¿cómo podemos reconocer a una lesbiana? Los aspectos fundamentales y que permiten reconocerla antes de hablar con ella son los propios a su aspecto físico, tales como:
- Cómo se viste. Normalmente elegirá pantalones. Y pensareis, “pues qué bien, vivo rodeada de bollos, ¿qué chica no lleva pantalones?”. Sí, es algo un poco vano, pero ya es algo. Y si además llevara una chupa, o camisa de leñadora, ya tendría casi todos los puntos para tacharla de lesbi. Para generalizar podríamos decir que las bollo no se visten extremadamente femeninas. Que preferirán unas Converse a unas bailarinas siempre. Que se vestirían de hippies antes que de pijas o incluso llevarán prendas masculinas. Pero si lleva la bandera como pendiente, o muñequera o colgante o como sea, esa entiende seguro.
- Las uñas. Dícese que una lesbiana con las uñas largas es una lesbiana soltera. Asique normalmente las llevarán cortas. ¿Y pintadas? Pues.. eso ya no sé..
- Los pendientes. Siempre pequeños y discretos, aros a ser posible o si no, cosas que llamen la atención, como dados, animales… ¿Y piercings? Sí, los piercings molan en este lado de la acera, claro, que en el otro también, como los tatuajes.
- Maquillaje. Cuando hay que maquillarse y arreglarse, una se maquilla y se arregla encantada, pero si no…. Eso de maquillarse hasta para pasear al perro ninguna lesbiana sabe lo que es. Si acaso, nos pintaremos los ojos de un color oscuro, pero poco más.
- El pelo. Corto=Bollo, si es una chica joven, generalmente hablando. Si lo tiene largo podrá llevarlo o en coleta, o suelto pero algo desaliñado.
Pero hay más cosas que identifican o caracterizan a las lesbianas, como por ejemplo que les gustan los animales. Suelen beber y fumar, así como escuchar música rara o peculiar (amamos a Shakira), que les gusta el deporte, no sólo los de interior (véase cama) si no también el futbol, baloncesto, tenis…, incluso el patinaje artístico, si se trata de verlo, no de practicarlo. Son seguras, alegres y desinhibidas si están fuera del armario y tímidas y cortaditas si están dentro. Les gusta hablar de sexo sin complejos (véase nosotras mismas). Les gusta el negro o el violeta. (Rosa NO, gracias.) Llevarán anillos en los dedos índice o pulgar. Si se queda mirando a una chica fijamente obviamente, será bollo. Son competitivas y atrevidas. Suelen tener una sensibilidad especial hacia algún arte, ya sea la literatura, pintura, cine, fotografía, etc.
Y seguro que hay muchas más cosas que nos caracterizan. Si se os ocurre alguna, no dudéis en comentar.
Y en un Seat Ibiza, y en un Polo, y en un Clio, y en un Ford Fiesta, y en un 206, y en un Corsa…¡y en un Smart ya ni te cuento!
En épocas de crisis el curro escasea y con él, el piso propio, es por ello que muchos recurrimos al coche como único lugar donde “liberar tensiones”. ¿Quién no ha sucumbido a la pasión dentro del vehículo en cuestión? ¿Quién no se ha clavado alguna vez el freno de mano? ¿Quién no ha blasfemado en alguna ocasión por culpa del inoportuno enganche del cinturón de seguridad?
Así que, señoritas, aquí van algunos consejos para las “amantes del motor”:
Es realmente importante encontrar un sitio seguro y apartado, que se encuentre lejos de las miradas de curiosos, recordad que hay niñas vergonzosas que no se atreverán a hacerlo en un lugar público (en otra entrada hablaremos sobre esto), así que busca un lugar íntimo (y a poder ser: romántico) donde poder desatar vuestro lado más salvaje.
Después aunque no queremos ser dramáticas no podemos olvidar que dos mujeres practicando sexo en un coche puede ser una imagen muy atractiva para algunos indeseables así que acuérdate de poner el seguro y dejar las llaves puestas, más que nada, por si acaso.
Herramientas que es importante tener a mano: coche, toallitas húmedas o en su defecto pañuelos (no es plan de que un día se suba tu madre al coche y se encuentre manchas sospechosas), una manta (muy útiles en invierno, además de que preserva vuestra intimidad), muchas ganas, y vuestra pareja.
Todas sabemos que el coche es un espacio reducido e incluso podéis pensar que bastante incómodo pero por motivos que no llegamos a comprender también es objeto de las fantasías de muchas chicas y fuente de morbo para otras. Así que saquémosle provecho:
Aconsejamos elegir los asientos traseros, son más amplios y más íntimos; movemos los asientos delanteros hacia delante, escondemos los enganches del cinturón de seguridad (paso MUY importante) debajo de los asientos, incluso las más quisquillosas pueden poner algo para tapar las ventanillas, y ¡voilà! Ya tenemos un lugar donde dar rienda suelta a la pasión (y a las fantasías).
Ahora que ya tenemos todo preparado, y suponiendo que hemos superado la fase de los preliminares, sólo nos queda hablar de las tres normas básicas en una relación sexual:
-INTENCIÓN: Tienes que tener muy claro lo que desea tu chica y lo que tú misma deseas, si practicareis sexo oral, anal, penetración, estimulación clitorial, o un poco de todo. Y cuando sepas eso, tanto por sus gestos o por lo que hagáis normalmente (si sois una pareja estable) pasarás al siguiente paso.
-IMAGINACIÓN: Sabemos que el coche es un lugar incómodo pero a la vez muy morboso. ¡No lo desaproveches! Tu chica te lo agradecerá (¡y no sabes cómo!), prueba posturas nuevas, o modifica las antiguas, juega con el espacio que tienes y ponle magia al asunto.
-IMPROVISACIÓN: Recuerda que, como ya te hemos dicho antes, el coche da para muchos juegos, ¡improvisa! Incluso a lo mejor descubres algo interesante que hacer con un cambio de marchas y un preservativo. No caigas en la rutina, ¡anímate! Juega con el sitio, la luz de la luna, los cristales empañados…y sobretodo: disfruta.
Ahora que ya os hemos comentado los pasos básicos para hacer el amor en el coche, os vamos a dejar unas cuantas posturas para que nuestras lectoras más vagas no tengan que darle mucho al coco.
Cunnilingus sentada (¿hace falta explicación?): si eres una chica bajita no tendrás problemas en arrodillarte en el suelo y hacer desfrutar a tu pareja mientras ella está cómodamente sentada en el asiento.
Cunnilingus horizontal: te tumbas en el asiento trasero mientras tu compañera sexual se sienta a horcajadas sobre ti, más concretamente sobre tu cara, y a darle a la lengua. Por cierto, tu chica puede agarrarse a la asita del techo para ayudarse con el movimiento.
Pero si lo tuyo no es el sexo oral, recomendamos una postura muy cómoda para la penetración y la masturbación en pareja. Apoya tu espalda en la puerta, estira las piernas a lo largo del asiento trasero y sienta a tu pareja entre ellas dándote la espalda, de esta manera estaréis las dos medio estiradas (tú detrás de ella) y tendrás las dos manos libres para toquetearla y hacer cuanto desees.
Recalcamos que esta postura puede variar según tus gustos y dejamos caer que los reposacabezas de los asientos pueden ser un buen sitio para apoyar tanto piernas como pies y otras extremidades. Prueba también a recostar completamente los asientos delanteros, de ahí puedes sacar muchas ideas.
Y ya para finalizar, dejamos una postura para penetración (tanto anal como vaginal) que se suele llamar el perrito pero que cuando la practicamos en el coche a mí me gusta llamarla: la mosca pegada al cristal (¿sobran las explicaciones no?)
Así que, chicas, recordad siempre que la que tiene que estar a 1000km/h es vuestra pareja no el velocímetro.
Como dijo Woody Allen: “El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores.”
A veces no queremos a quien deseamos y otras no deseamos a quien queremos. Pero, ¿es que no se puede disfrutar del sexo si no hay amor por el medio? Hay muchas opiniones al respecto, pero tú tienes que tener la tuya.
Desde siempre el sexo sin amor ha estado mal visto por la sociedad en general. Y es que el amor proporciona al sexo una cierta ética explicando el deseo desenfrenado por una persona. Y si esta no existe es posible que se cree cierto mal en la conciencia de la persona que lo practica.
Para otros el sexo sin amor está mal porque supone la utilización de una persona como objeto sexual. Y vale, puede llegar a ser cierto, pero si lo pensamos detenidamente un momento, ¿quién es el sujeto y quién el objeto? Cuando dos personas se atraen o buscan un placer esporádico las dos son los objetos. Pero siempre, siempre siempre, el sexo sin amor está mal visto y puede incluso llegar a hacer mucho daño (psicológico, eso sí) a más de una, cuando se hace por despecho o venganza. En este caso seguramente va a permanecer en tu conciencia mucho tiempo.
Pero, ¿por qué se practica el sexo sin amor? Pues bueno, en mi caso porque no tengo pareja, pero como no por ello dejo de ser persona tengo necesidades fisiológicas que he de ver satisfechas. Y dado que, por suerte, no tengo la necesidad de tener a alguien a mi lado que me acompañe sentimentalmente todo el tiempo, paso de buscarme una pareja y cuando necesito sexo lo busco y punto. Otros lo hacen por la necesidad de experimentar algo nuevo, sobre todo deseo y pasión renovada. No hay ninguna relación que no tenga que luchar contra la monotonía. Siempre la misma pareja, las mismas prácticas sexuales, etc. pueden llegar a largo plazo a un aburrimiento muy grande, a pesar de estar enamorado. Y entonces es cuando te das cuenta de que existe una bonita zona de solteras guapetonas que pueden hacerte explorar nuevas parte de tu propio erotismo y del ajeno. Otros lo hacen porque aun teniendo pareja estable ven que no tienen satisfacción sexual y han de buscarla en otra parte, pero eso no tiene que significar que no quiera a su pareja o que la esté engañando, todo se puede negociar. Y por supuesto, está ese grupo de salidorras (salidas+zorras) que se creen las reinas del baile y que para demostrárselo a todo el mundo y especialmente a ellas mismas (porque tienen la autoestima por los suelos), se acuestan con todo lo que se mueve, les atraiga físicamente o no.
O quién sabe, puede que ese deseo desenfrenado que lleva a tener sexo con una persona que no conoces sea eso que llaman amor a primera vista.
Y ahora a cosas más serias: ¿Conlleva riesgos? Muchos se preguntan eso, y lo cierto es que un arrebato de pasión puede a llegar a ser funesto si no se hace con las precauciones adecuadas. No olvidemos que no estamos exentas de enfermedades de transmisión sexual por ser bolleras, pero lo cierto es que el intercambio de fluidos no es tan sencillo como en las relaciones heterosexuales. Pero por suerte no nos podemos quedar preñadas en un arrebato de estos, asique una preocupación menos.
Y ahora vamos a tratar de establecer las diferencias entre el sexo con amor y el sexo a palo seco.
Sí, se hace igual. Lo mismísimo. Eso sí, hablo del sexo, no de los dichosos preliminares. Con la pareja estable es típico estimularla con caricias, besos, algunos con masajes, etc. Y aunque eso está muy bien, hay personas con poca paciencia a las que eso les pone bastante más nerviosa que otra cosa. Y gracias a dios, en los arrebatos de pasión no hay tiempo para andarse con rodeos.
Sí es necesario remarcar el hecho de que, a no ser que tengas pensado de antemano un segundo encuentro sexual con dicha persona, el sexo sin amor es muy simple y libre, ya que no se trata de impresionar, es más, de hecho se busca la propia satisfacción a la de la otra persona. Por eso algunos pensamos que el sexo con amor es mejor porque se le pone más entusiasmo, se trata de hacer gozar a la otra chica y no solo una misma, porque se quiere innovar y sorprender a la pareja, hacer cosas interesantes.
En el fondo conseguir sexo es de lo más sencillo, hasta se puede pagar por él. Pero no se puede comprar el amor, y aunque se haga igual y siga siendo sexo, el disfrutar haciendo disfrutar a otra mujer, el sentir el roce de los labios de la chica que quieres sobre los tuyos y sus gemidos acorde con el ritmo de las caricias sobre su piel, no tiene comparación.
Aún a riesgo de ser repetitivas no podemos empezar este blog sobre sexualidad sin decir la frase clave: familiarizarte con tu sexo mejora tus relaciones sexuales. Hemos pensado saltarnos el paso de explicarte como es tu aparato reproductor porque, básicamente, para eso deberías coger un libro de biología o simplemente un espejo. Y sí, hablamos de la masturbación, eso que hacen un 85% de las mujeres y de lo que nadie habla, eso que la mayoría hemos hecho tanto en épocas de sequía sexual como en nuestra adolescencia. Y ahora, aunque no nos guste, pongámonos serias, ¿qué es la masturbación? Esta práctica se define como: toda actividad erótica que conlleva una autoestimulación voluntaria teniendo como meta llegar al orgasmo. ¿Y eso cómo se hace? La estimulación puede ser tanto directa como indirecta, con o sin penetración. Pero según las encuestas, la mayor parte de las mujeres, recomiendan hacerlo con las piernas abiertas y completamente estiradas, mientras acarician, con uno o dos dedos, su clítoris y la zona próxima al mismo. Además puedes probar a presionarte el monte de Venus o el bajo vientre al mismo tiempo que contraes los músculos tanto de las piernas como de los glúteos. Algunas mujeres utilizan varios objetos y juguetes para masturbarse y todas acompañan la masturbación con fantasías eróticas. Antes de cerrar este capítulo nos gustaría añadir que la estimulación del clítoris no es siempre satisfactoria, es decir, debes comprender que se trata de una zona con millones de terminaciones nerviosas que al hincharse de sangre con la estimulación aumentan su sensibilidad hasta niveles muy superiores a lo normal; esto puede provocar que determinadas zonas como el propio glande clitorial sean tan sensibles que su estimulación resulte molesta (molesta, que no dolorosa) es por ello que volvemos hacer hincapié en la importancia de la masturbación: eres tú la que debes saber cómo, dónde, cuándo y cuánto hay que tocar y poder transmitírselo a tu pareja porque cada mujer es diferente.
Diez buenas razones para autocomplacerte sexualmente:
1. Facilita el conocimiento de las zonas erógenas 2. Aumenta la satisfacción en la relación intima contigo misma mismo y con tu pareja 3. Incrementa la autoestima 4. Es un mecanismo antiestrés 5. Desinhibe a la persona 6. Crea responsabilidad sobre las propias necesidades sexuales 7. Es una forma de mantener actividad sexual aun sin pareja 8. Contribuye a desaparecer la anorgasmia 9. La relajación física y tonificación de los músculos pélvicos ayuda a aliviar el dolor menstrual 10. ¡Nunca está de más darse un gustazo de vez en cuando!