Ya hemos hablado en otras ocasiones del cunnilingus y del sexo oral pero, ¿qué ocurre cuando lo practicas y lo disfrutas simultáneamente con tu pareja? Resultado: una experiencia sexual incomparable.
Personalmente (y creo que le ocurre lo mismo a muchas lesbianas) opino que saborear el sexo de mi pareja es una de las experiencias más arrebatadoramente morbosas y placenteras. Pero si además puedes sentir su lengua entre tus piernas el placer es indescriptible. Estamos hablando, claro está, del ya conocido "69". Éste término alude a la práctica sexual en la cual las dos mujeres (en este caso, aunque también es muy popular en heterosexuales) se estimulan oralmente al mismo tiempo, generalmente yaciendo tumbadas una sobre la otra en posición invertida.
Hemos de admitir que, en ocasiones, es difícil cogerle el truquillo ya que sentir a tu pareja lamiendo ciertas zonas de tu anatomía puede desconcentrarte en tu tarea de proporcionarle placer a ella. Pero sin embargo, con un poco de práctica os aseguramos que podéis llegar a sentiros muy realizadas con esta práctica ya que es una postura en la cual es muy fácil que alcancéis el clímax a la vez.
Me da vergüenza proponerlo, ¿cómo lo hago?
Una vez más os recomendamos charlar con tu pareja sobre el tema pero si eres más bien vergonzosa y deseas intentar practicar esta postura podrías insinuárselo a tu pareja en pleno acto y sin palabras.
Supongamos que habéis pasado los preliminares y te encuentras sobre ella (en la posición común, cara a cara), baja lentamente hasta llegar a su sexo y cuando llegues a él deja un lametón (o unos cuantos) sobre su clítoris, dejando claras tus intenciones. Luego siéntate a horcajadas sobre su vientre, pero esta vez dándole la espalda, de forma que puedas lamer su sexo e ir acercando el tuyo hacia sus labios... y el resto es cosa de ella. Procura que no se sienta obligada, así que no te acerques demasiado, simplemente deja que sea ella la que dé el último paso.
Y después...a disfrutar y a dejar volar la imaginación ya que en esta postura puedes practicar además la penetración tanto vaginal como anal. Finalmente recuerda que el sexo oral no es sólo lamer, penetrar o morder los genitales, también implica el hacer uso de las caricias y besos, lo que en su conjunto se traduce en un cunnilingus totalmente placentero.
Y en un Seat Ibiza, y en un Polo, y en un Clio, y en un Ford Fiesta, y en un 206, y en un Corsa…¡y en un Smart ya ni te cuento!
En épocas de crisis el curro escasea y con él, el piso propio, es por ello que muchos recurrimos al coche como único lugar donde “liberar tensiones”. ¿Quién no ha sucumbido a la pasión dentro del vehículo en cuestión? ¿Quién no se ha clavado alguna vez el freno de mano? ¿Quién no ha blasfemado en alguna ocasión por culpa del inoportuno enganche del cinturón de seguridad?
Así que, señoritas, aquí van algunos consejos para las “amantes del motor”:
Es realmente importante encontrar un sitio seguro y apartado, que se encuentre lejos de las miradas de curiosos, recordad que hay niñas vergonzosas que no se atreverán a hacerlo en un lugar público (en otra entrada hablaremos sobre esto), así que busca un lugar íntimo (y a poder ser: romántico) donde poder desatar vuestro lado más salvaje.
Después aunque no queremos ser dramáticas no podemos olvidar que dos mujeres practicando sexo en un coche puede ser una imagen muy atractiva para algunos indeseables así que acuérdate de poner el seguro y dejar las llaves puestas, más que nada, por si acaso.
Herramientas que es importante tener a mano: coche, toallitas húmedas o en su defecto pañuelos (no es plan de que un día se suba tu madre al coche y se encuentre manchas sospechosas), una manta (muy útiles en invierno, además de que preserva vuestra intimidad), muchas ganas, y vuestra pareja.
Todas sabemos que el coche es un espacio reducido e incluso podéis pensar que bastante incómodo pero por motivos que no llegamos a comprender también es objeto de las fantasías de muchas chicas y fuente de morbo para otras. Así que saquémosle provecho:
Aconsejamos elegir los asientos traseros, son más amplios y más íntimos; movemos los asientos delanteros hacia delante, escondemos los enganches del cinturón de seguridad (paso MUY importante) debajo de los asientos, incluso las más quisquillosas pueden poner algo para tapar las ventanillas, y ¡voilà! Ya tenemos un lugar donde dar rienda suelta a la pasión (y a las fantasías).
Ahora que ya tenemos todo preparado, y suponiendo que hemos superado la fase de los preliminares, sólo nos queda hablar de las tres normas básicas en una relación sexual:
-INTENCIÓN: Tienes que tener muy claro lo que desea tu chica y lo que tú misma deseas, si practicareis sexo oral, anal, penetración, estimulación clitorial, o un poco de todo. Y cuando sepas eso, tanto por sus gestos o por lo que hagáis normalmente (si sois una pareja estable) pasarás al siguiente paso.
-IMAGINACIÓN: Sabemos que el coche es un lugar incómodo pero a la vez muy morboso. ¡No lo desaproveches! Tu chica te lo agradecerá (¡y no sabes cómo!), prueba posturas nuevas, o modifica las antiguas, juega con el espacio que tienes y ponle magia al asunto.
-IMPROVISACIÓN: Recuerda que, como ya te hemos dicho antes, el coche da para muchos juegos, ¡improvisa! Incluso a lo mejor descubres algo interesante que hacer con un cambio de marchas y un preservativo. No caigas en la rutina, ¡anímate! Juega con el sitio, la luz de la luna, los cristales empañados…y sobretodo: disfruta.
Ahora que ya os hemos comentado los pasos básicos para hacer el amor en el coche, os vamos a dejar unas cuantas posturas para que nuestras lectoras más vagas no tengan que darle mucho al coco.
Cunnilingus sentada (¿hace falta explicación?): si eres una chica bajita no tendrás problemas en arrodillarte en el suelo y hacer desfrutar a tu pareja mientras ella está cómodamente sentada en el asiento.
Cunnilingus horizontal: te tumbas en el asiento trasero mientras tu compañera sexual se sienta a horcajadas sobre ti, más concretamente sobre tu cara, y a darle a la lengua. Por cierto, tu chica puede agarrarse a la asita del techo para ayudarse con el movimiento.
Pero si lo tuyo no es el sexo oral, recomendamos una postura muy cómoda para la penetración y la masturbación en pareja. Apoya tu espalda en la puerta, estira las piernas a lo largo del asiento trasero y sienta a tu pareja entre ellas dándote la espalda, de esta manera estaréis las dos medio estiradas (tú detrás de ella) y tendrás las dos manos libres para toquetearla y hacer cuanto desees.
Recalcamos que esta postura puede variar según tus gustos y dejamos caer que los reposacabezas de los asientos pueden ser un buen sitio para apoyar tanto piernas como pies y otras extremidades. Prueba también a recostar completamente los asientos delanteros, de ahí puedes sacar muchas ideas.
Y ya para finalizar, dejamos una postura para penetración (tanto anal como vaginal) que se suele llamar el perrito pero que cuando la practicamos en el coche a mí me gusta llamarla: la mosca pegada al cristal (¿sobran las explicaciones no?)
Así que, chicas, recordad siempre que la que tiene que estar a 1000km/h es vuestra pareja no el velocímetro.